domingo, 22 de marzo de 2009

“España Sagrada. Theatro Geographico-Historico de la Iglesia de España” – T II -1754







Sigue el título: “Origen, divisiones, y límites de todas sus Provincias, Antigüedad, Traslaciones y estado antiguo y presente de sus sillas, con varias disertaciones críticas. Tomo II contiene la Chronologia de la historia antigua de estos Reynos, aplicada a Concilios y Reyes, declarando el verdadero cómputo de la Era Española: con Tablas de cómputos Eclesiásticos, y uso de los Cyclos.”
La España Sagrada es la monumental obra de Henrique Flórez de Setién y Huidobro. Religioso agustino nacido en Villadiego, Burgos el 21 de Julio de 1702 y fallecido en Madrid el 5 de mayo de 1773. Estudio en Salamanca, Ávila, Valladolid y Alcalá de Henares, llegando a alcanzar el doctorado en Teología y siendo catedrático de dicha ciencia en Alcalá de Henares. Conoció a eruditos de su época lo que le influenció en su magna obra. Después de dedicar unos años a los estudios teológicos y escribir un tratado de teología escolástica en seis volúmenes, se dedicó al estudio de la historia eclesiástica siguiendo las pautas de la ilustración, bebiendo de las fuentes, investigando y desplazándose allí donde pudiera recavar información, incluyendo archivos y monumentos. El fruto de todo esto fue la titánica obra “La España Sagrada” cuyo primer tomo vio la luz por primera vez en 1747. Llegó a alcanzar los cincuenta y un volúmenes, de los cuales el padre Flórez compuso los 29 primeros. Entre los años 1747 y 1750 los cinco primeros y el resto fue saliendo hasta 1775, los dos últimos aparecieron póstumos. Flórez se inspiró claramente en la Gallia Christiana in provincias ecclesiasticas distributa; qua series et historia archiepiscoporum, episcoporum et abbatum Franciae vicinarumque ditionum ab origine Ecclesiarum ad nostra tempora deducitur et probatur ex authenticis instrumentis ad calcem appositis... (Paris, 1715-1785, 13 vols.) de Denis de Sainte-Marthe y la Italia Sacra (Venecia, 1717-1722, 10 vols.) de Ferdinando Ughelli, dos de los más ambiciosos empeños historigráficos de su tiempo.
Los agustinos, sus compañeros de orden, no quisieron dejar interrumpida la obra y la continuaron, en cuya labor destacaron los padres Manuel Risco, quien se ocupó de la edición de los tomos 30 al 42; y Antolín Merino y José de la Canal, que se ocuparon de los tomos 43 al 46. La Desamortización de Mendizábal en 1836 interrumpió los trabajos y los tomos 47 y 48 aparecieron gracias a Pedro Sainz de Baranda; impulsada la continuación por la Real Academia de la Historia, Vicente de la Fuente preparó los tomos 49 (1865) y 50 (1866). Carlos Ramón Fort elaboró el 51 editado en 1879 y el volumen 52, elaborado por Eduardo Jusué, apareció en 1918; Ángel Custodio Vega compuso los dos últimos publicados, apareciendo el último en 1957.
El tomo que hoy nos ocupa es una de las reimpresiones sueltas que se hicieron posteriormente conforme se iban agotando las primeras, y aparece como segunda edición (Palau 92692). Resulta difícil completar una colección completa, ya que la edición de tomos llega hasta el siglo XX, a lo que hay que añadir diferentes ediciones y reimpresiones de diferentes tomos.
Pero este segundo tomo es interesante por si solo por la historia de la cronología y sus diferentes tablas de cómputos.






De esta manera trata de los diferentes cómputos cronológicos y la manera de expresarlos, el año del nacimiento de Cristo, la Era española, el año de la Hégira, y otros ciclos que ayudan a determinar ciertas fechas, como la letra dominical, la indicción, la epacta, el áureo número o ciclo de la luna, las olimpiadas y el ciclo solar . Todo ello realizando comparaciones con las noticias de los reinados visigodos, de los diferentes cronicones y fechas de los concilios hispánicos.
Se podrían dedicar varios folios a las curiosidades que nos cuenta el Padre Florez pero me extendería demasiado. Si es digno de destacar los dos grabados sobre esfera armilar y globo terráqueo que acompañan a esta obra.


Incluye un calendario romano gentilicio con las fiestas romanas y la calificación de cada día –resulta curioso lo de los días fastos y nefastos- e indica que la primera publicación de dicho calendario se la debemos a Arias Montano y Pedro Chacón en el tomo 8 del “Thesoro de las Antiguedades Romanas” de Grevio, 1574. Con la explicación de las abreviaturas en las que se indican las diferentes fiestas. Otra curiosidad, el 19 de Marzo coincide con la fiesta Quinquatria, que son fiestas a Minerva, que se hacían al quinto día después de los Idus, y que duraban cinco dias.
Al final de la obra se incluye con portada y paginación propia “Elogios del Santo Rey Don Fernando, puestos en el sepulcro de Sevilla, en Hebreo, y Arábigo. Hasta hoy no publicados, con las inscripciones latina y castellana.” Opúsculo muy bonito por las diferencias de tipografía utilizada y las láminas hebreas y árabes.












Esta pequeña obra también aparece como obra completa, pero en ese caso va acompañada de tablas de conversión de los años cristianos a los árabes. Pero no ocurre así cuando va acompañando este segundo tomo de la España Sagrada.
Es tomo 4º, encuadernado en pergamino con restos de lazos y contiene anteportada + portada + 6h. + 327 Págs. + portada + 1h + 25 Págs. + 1h blanca.

sábado, 14 de marzo de 2009

“Tratao de la Finor y Llibret de Falla”, 1907 y 1946

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Valencia, mi querida ciudad, esta en fiestas. Las fallas inundan los cruces de las calles y las plazas, esos imponentes y barrocos monumentos que desafían las leyes de la gravedad, con sus figuras saliendo de su estructura y avasallando al espectador con sus grotescas muecas. También las hay sencillas, donde la comisión de falleros son los artífices de su monumento que con trabajo, tesón y a guisa de gran manualidad, llevan a la calle la noche del 15 de marzo, “noche de la plantá” su elaborada falla. Con más o menos presupuesto llevan a la calle lo que en definitiva son las fallas, enormes caricaturas tridimensionales donde los valencianos plasmamos nuestras inquietudes, pesadillas, críticas, burlas y sarcasmos de los sucesos y acontecimientos del año que ha pasado. Si, porque para muchos de los valencianos, su cómputo anual empieza y termina con las Fallas. Tal vez sigamos la más primitiva de las formas de establecer el principio y fin de año, y para nosotros empiece el año con el principio de la primavera. Así en la noche de San José, al quemar las fallas, quemamos todo aquello que nos desagradó durante el año, a modo de un gran aquelarre de fuego y pólvora, para empezar con el equinoccio de primavera el nuevo ciclo vital y volver a quemar al año siguiente, al finalizar el invierno, todos nuestros males. Es el eterno retorno.



De este modo hoy siguiendo la filosofía fallera os muestro dos ejemplos de publicaciones, distendidas, criticables, socarronas, realmente sin importancia, pero valencianas y curiosas.
El “Tratao de la finor” cuyo título completo es “Tratao de la Finor o reglas d’Urbanitat que deben saber los chicos pa vivir en sosietat” es un pequeño manual de urbanidad, higiene y buenas maneras escrita, editada y vendida por el mismo personaje. Vendida en la librería Serred, esquina antigua calle Zaragoza, 29 con la calle del Miguelete, 2. Impreso en la Tipografía moderna en la calle de las Avellanas, 11, a cargo de D. Miguel Gimeno Puchades a mediados de Septiembre de 1907, según reza el colofón. Lo curioso de la obra viene en la portada en la que dice “obra original y póstuma del So Nofre de Silvestre puesta en romance bilingüe por José Serred y Mestre”. Y os preguntareis ¿que es el romance bilingüe? buena pregunta, puesto que no lo sé. Pero visto lo leído aquí en Valencia lo definiríamos como una “espardenya” o escrito en churro, que es como se denomina al valenciano mal hablado por los aragoneses que emigraban de tierras turolenses a principios del siglo XX. También se podría comparar con el “espanglish” o con el incipiente idioma SMS o si me apuráis, con el incipiente castellano de las glosas emilianenses, aunque estas fueron el embrión de algo muy bello como es nuestro idioma. Desde el principio podemos encontrar graciosos comentarios como este que os transcribo, al verso de la portada. “NOTA: Es propietat este libro del Autor; el cual advierte que denunsiará al Cusgado á quien lo reimprimiese. Perque tiene poca grasia que uno se calfe el caletre pera escribir una obra, gastando tiempo y aseite, y otro con sus manos zusias, del trebaco s’aproveche. Oco, pues, con lo que se hace y, no chuem en cañetes.” Por cierto se hizo una reedición facsímil en 1978.
La obra muy cortita, está dividida en una hoja de tabla, dedicatoria, prólogo y sumario que ocupan XXIII de preliminares y 27 Págs. del propio tratado que está dividido en sesenta puntos.
La mayoría hacen referencia a temas escatológicos, así que os voy a poner de ejemplo uno referente a los libros; es el numero “43: -No te arremulles el dedo con saliva, cuando pases las hocas d’ un libro, qu’ eso hase de quente inorante, y demuestra poco apresio de lo que los libros valen, pues se arrugan y se llenan d’una roña semejante á esas manchas terrellosas del papel del chocolate, y el que s’ atreve á tocarlos tiene luego que lavarse”.
Indica el autor al final que terminó de escribirlo el 31 de Agosto de 1907 y que es el fin de la primera parte, pero no conozco ninguna segunda parte.



Termino el breve artículo de hoy con la imagen de un “Llibret de falla” del año 1946,de la Falla de las calles Paz, San Vicente y adyacentes. Tiempos de la posguerra, que se nota en lo sencillo de su contenido y diseño. Tanto el principio como el fin del llibret lo ocupan la publicidad que sufraga la edición del llibret. La primera información es la lista de la comisión de la falla, solo la parte masculina, no sé el motivo de obviar a las falleras, y llama la atención el fallero de honor, D. Luis Casanova. A quien le guste el futbol le sonará el nombre. Luego sigue la “Relació i explicació” en versos valencianos, para terminar con una breve “versión castellana del argumento”.
A quien me lea en Valencia os deseo unas felices fiestas y al resto os aconsejo que si tenéis la oportunidad, visitéis Valencia en Fallas y os empapeis de fiesta, regocijo y olor de pólvora.

viernes, 6 de marzo de 2009

“Examen práctico del Magnetismo animal” – 1817

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En la biblioteca de un bibliófilo, evidentemente encuentras libros de diferentes temáticas, tamaños, encuadernaciones, idiomas, etc., pero todos o prácticamente todos tienen en común haber nacido en el taller de algún impresor mas o menos conocido, más o menos antiguo. Siempre resulta excepcional encontrar un manuscrito; precisamente el hecho haber sido copiado por un amanuense o como en este caso, ser las letras que han fluido directamente de la mente del autor a través de su mano, la pluma y la tinta, lo convierten en una singularidad, una pieza única a la que se le debe un cariño especial. Cada trazo, la personal caligrafía, los subrayados, y cada detalle del original trasmiten la personalidad del autor y su estado de ánimo. Todo ello permitiría un estudio grafológico.
El autor de este legajo es solamente conocido en círculos muy especializados de la historia de la medicina, pero puede resultar interesante entrar a leer los personales trazos de alguien que escribió hace casi doscientos años las ciento catorce páginas que componen este curioso escrito.



Antes de entrar a explicar el contenido de este manuscito os haré una breve biografía del autor, se trata de Luis Aquilino Pulleiro, socio de la Real Academia de Medicina de Madrid, primer médico del Hospital Real de La Coruña y titular del Real Acuerdo del Reino de Galicia. De él solo se conoce impresa una pequeña obra de sesenta y cinco páginas en 4º titulada “Daños que ha causado la falta de policía en La Coruña y descripción de las enfermedades que han reynado en su Hospital Militar por los meses de Enero, Febrero y Marzo de 1812” impreso en la oficina del Exacto Correo [s.a.] , [s.l.].

En esta obra se describen los daños que ha ocasionado la falta de policía -entendida como falta de aseo y limpieza- en La Coruña y la descripción de las enfermedades que han sido más comunes en su Hospital Militar por los meses de Enero, Febrero y Marzo de 1812, e informa de la llegada de 342 prisioneros italianos bajo las órdenes de Espoz y Mina, a los que considera los causantes del brote de una epidemia, y de la mortalidad que esta ocasionó entre la población civil y militar. De ella solo aparecen cuatro ejemplares en el CCPBE uno de ellos en la Biblioteca del Senado.

Curiosamente también, esta fue la primera obra de medicina impresa en La Coruña, hay que tener en cuenta que la imprenta no se implanta de forma estable en La Coruña hasta 1806, momento en el cual se funda la imprenta de Viuda e Hijos de Riesgo. Anteriormente solo tengo noticia de una impresión hecha por el impresor compostelano Antonio Frayz en 1679, “Ordenanzas de la Real Audiencia del Reyno de Galicia”. Posiblemente en algún taller móvil, como hizo el impresor sevillano Rodrigo Cabrera que imprimió una obra en Cádiz en 1598.



Este inédito manuscrito es el examen práctico que presenta el Dr. Pulleiro a la Real Academia de Medicina de Madrid. En este examen trata de dar luz con sus experiencias, sobre una doctrina que circulaba entre los galenos de la época, la del “magnetismo animal”, esta doctrina proviene de Franz Mesmer creador e impulsor del mesmerismo, preludio de la hipnosis moderna. Dicho magnetismo animal se suponía que era un fluido universal que circulaba por el organismo humano y animal, cuyo desequilibrio originaba las enfermedades nerviosas. Idea que viene de la concepción del universo, ligado a la alquimia europea de los siglos XVI y XVII.

Tuvo Mesmer muchos seguidores a finales del XVIII y principios del XIX, a pesar de que la idea del fluido magnético fue desechado científicamente por la Comisión Real francesa, compuesta por eminentes científicos de la época, como Lavoisier, Franklin, de Jussieu, etc., en 1785 y nuevamente fue llevada a examen y desechada en 1825. El mismo Edgar A. Poe en su cuento "La verdad sobre el caso del señor Valdemar" nos describe los teóricos efectos de la mesmerización.

En el recto de la primera hoja constan los datos que ya os he facilitado a modo de portada, según podéis apreciar en la fotografía. Al verso de esta primera hoja anota un aforismo de Hipócrates, continúa con una introducción de esta memoria, que os transcribo : “Parece difícil creer que después de tantos escritos como salieron a luz acerca del magnetismo animal, después de muchos años que han corrido desde que se empezo ha hablar de este fenómeno, y después de haber comprendido su examen algunos sabios distinguidos no esté resuelto el problema de un modo satisfactorio, y capaz de extinguir los altercados que todos los dias se renuevan , ya exaltando, ya despreciando el magnetismo. El hecho con todo es demasiado cierto, y los escritos de Montegre y Deleuze publicados en Paris en 1812 y 1813 prueba que la cuestión se halla en el mismo estado de disputa que tenía el año 1784. Doloroso es por cierto que estén divididos los pareceres en un punto que toca tan de cerca de la salud de los hombres, sin que se determine en fin de modo demostrativo, que cosa es el agente llamado magnetismo que [ilegible] pueden sacarse de su aplicación en el [trata]miento de las enfermedades . El espíritu de partido, la falta de crítica y de experimentos, la prontitud en decir, el tesón y vanidad en que sostener lo que una vez se ha pronunciado, eternizaron las contiendas, produxeron las sátiras, y han ocultado la verdad. No me presumo capaz de fijar la opinión, pero si puedo asegurar que me desnudé de preocupaciones para entrar al examen del magnetismo y que todos los casos que presento en apoyo de mis asertos tienen a su favor la verdad, sin exageración ni adorno alguno. Sólo presentado con crítica una serie de resultados puede terminarse la disputa, sin que en lo sucesivo entren en discusiones mal que algunos espíritus turbulentos, a quienes no tranquiliza la razón.”

Continúa esta introducción un par de páginas más pero creo que es suficiente para ver el estilo del Dr. Pulleiro y los objetivos que se marca en este examen.
Realiza una introducción histórica de esta teoría, situando en primer lugar a Paracelso al que tacha de personaje exaltado e imaginativo que rompe con las escuelas de Hipócrates y Galeno. Sigue la introducción durante veintidós páginas para luego explicarnos en los “Procederes” los métodos que emplean los magnetizadores para conseguir los fenómenos en el enfermo por la acción del fluido magnético. Los siguientes capítulos son: Resultados inmediatos particularmente del sonambulismo, Resultados del magnetismo para la curación de los males, Del fluido magnético y Conclusión.

Después de explicar procedimientos, métodos, casos y resultados, todos ellos muy curiosos termina el Dr. Pulleiro con este último párrafo que os transcribo: “En general sonámbulos y magnetizadores proceden de buena fe; a los primeros los alucina en enfermedad, a los segundos en filantropía, y el mismo defecto que en mi entender , se les puede echar en cara, es no haber estudiado suficientemente al hombre enfermo; esta reconvención no les ofende, porque para la mayor parte están muy distantes de hacerse valer por médicos, y si entre ellos hay alguno que profesen esta facultad, creeré que el buen deseo de aliviar sus enfermos, los conduce a dar al magnetismo un valor de que carece. Coruña…..de 1817”.



Este manuscrito en 4º lo adquirí una apartada librería de viejo, venía sin encuadernar y una mancha en la parte superior de algún liquido que lo impregno, oculta algunas palabras del texto. Sólo conservaba una rústica cubierta posterior, dejando la primera hoja al descubierto. Le di un vestido digno y un sitio entre mis libros, pasando del olvido, a mi biblioteca y de allí lo retiro para releerlo y así, ofreceros esta modesta presentación y recuerdo del Dr. Pulleiro.

domingo, 1 de marzo de 2009

“De Libros, Libreros y Bibliófilos” – Valencia 2009



Este es el título de la conferencia dada en el Ateneo de Barcelona en 1943, publicada por el librero Josep Porter, en su libro “Els Llibres” en 1973. De igual manera se podría definir la XXXII Feria del libro antiguo y de ocasión de Valencia. Un encuentro de libreros y bibliófilos en busca de algún ejemplar apetecible, de la larga lista de “apetecibles” que nos solemos elaborar.

En esta ocasión ha sido un inicio de feria duro, las inclemencias del tiempo este fin de semana han hecho que la humedad y el frío, calara en los huesos de libreros y compradores. Por las fechas primaverales en las que se exhibe la feria, la lluvia siempre hace acto de presencia. Este año las casetas han mejorado en amplitud y condición, esperemos que el próximo año el Ayuntamiento de Valencia solucione el acostumbrado embarrado del suelo y mejore la afluencia del público, incluso con lluvia. Hay que aprovechar los primeros días de feria para buscar las mejores oportunidades, ya que siempre cabe la posibilidad de que ese ejemplar que te gusta sea objetivo de otro comprador, por lo que la rapidez es uno de los factores importantes. Así que paraguas en mano y bien abrigado disfruté de un fin de semana de libros. He terminado acatarrado pero contento, con los objetivos cumplidos.

Independientemente de la adquisición de libros también es un momento de encuentro.
Punto de encuentro con libreros, algunos de los cuales solo ves en esta ocasión, por el poco tiempo del que dispongo para poder ir a visitar librerías durante el año o desplazarme a otras ciudades. Resulta muy agradable estos ratos distendidos de tertulia y cambio de impresiones bibliófilas.
Punto de encuentro de bibliófilos, como alguno que he podido conocer por medio de un librero amigo, con los que conectas al instante, al compartir esta pasión común. Y sobre todo.
Punto de encuentro con mi amigo y compañero de blog Diego Mallén con quien he podido disfrutar in situ de los libros, compartiendo nuestras nuevas adquisiciones. Un lujo poder compartir experiencias con un bibliófilo de la calidad humana y la erudición de Diego Mallén. Estábamos como pez en el agua, en nuestro entorno y para conmemorar tal evento nos hicimos las fotos que aquí os muestro en este escenario perfecto, Diego Mallén, Lamberto Palmart y la ilustrada estirpe bibliófilo-librero de los Rafael Solaz









Aunque muchas cosas han cambiado desde que fue pronunciada la conferencia de la que he sacada el título de este artículo, los protagonistas, libros, libreros y bibliófilos siguen siendo los mismos. Ha cambiado, sobre todo, los libros. El libro antiguo se vuelve escaso, es difícil –por pedir que no quede- encontrar buenos libros, con buenas encuadernaciones y completos. En este discurso ya se hace alguna referencia a los precios de los libros y comenta que libros que valían en esa fecha, 1943, quinientas pesetas se vendieron en 1902 por veinte, lo que no sabía el autor es que unos sesenta años después se multiplicaría por dos mil. Pero los libros no entienden de crisis, y nuestra pasión contra viento y marea sortea las inclemencias económicas, y hace que se revaloricen año tras año, para gusto de los libreros que hace que sus negocios funcionen. Es un sabor agridulce, ya que no me importa que mis libros valgan más, lo que realmente me preocupa es que cada me resulta más difícil y más caro encontrar buenos libros. La escasez es otro factor, la expansión de la cultura hace en ocasiones que los propietarios de viejas bibliotecas no se desprendan de ellos, aunque no los aprecien, lo que hace que esos ejemplares no acudan a los mercados. Esta fue una reflexión que tuvo un librero madrileño con el que tuve el placer de hablar y de paso, comprarle un libro.

En fin, en esta ocasión no me alargo mucho más porque voy a disfrutar un rato de mis últimos libros, pero no quería pasar la ocasión de dejar aquí plasmado, aunque fuera someramente, mis encuentros con la bibliofilia este fin de semana.
Os propongo que visitéis esta feria si estáis cerca de Valencia, seguro que encontrareis algún libro que os emocione.

domingo, 22 de febrero de 2009

“Recreación Filosófica” -1792, 8 v.

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Proemio:

En mi caso particular lectura y música muchas veces van acompañadas, por ende escritura y música muchas veces forman una simbiosis difícilmente separable. De manera que en esta ocasión quiero realizar una experiencia. Mientras estaba escribiendo este artículo he buscado la melodía que mejor me inspirara y que a la vez reflejara las sensaciones que me aporta esta obra que hoy os muestro. Por eso creo que, si tenéis la ocasión, a la vez que leéis estas líneas escuchad la Serenata para cuerda OP.22 de Antonin Dvorak. Aunque es posterior en época creo que añade expresiones difíciles de plasmar con palabras, sobre todo el 3º movimiento. Feliz lectura y audición.

Creo que el título de este libro, “Recreación Filosófica ó diálogo sobre la Filosofía Natural para instrucción de personas curiosas que no han frecuentado las aulas” es suficiente para entender de un plumazo el contenido y razón de esta obra.
A mí personalmente me atraen todas las connotaciones que manan de esta obra. En primer lugar es un ejemplo más de la corriente enciclopédica de la época, mi espíritu ilustrado me empujo a adquirir esta obra que es un compendio de física, historia natural y filosofía, siempre usando la filosofía como método de conocimiento del hombre y de la naturaleza que le rodea. Igualmente me resultó curioso lo de “instrucción de personas curiosas que no han frecuentado las aulas”, sinceramente la idea de que hubiera esa sed de conocimiento entre un sector de la población, que por la evidente dificultad de acceso a la educación que imperaba, acudieran a las librerías a adquirir obras como estas, me parece idílico. Incluso resulta acertada la estructura de la obra, en la qué en vez de capítulos, el autor divide la obra en tardes de paseo, en las cuales Teodosio y Eugenio, dialogan sobre diferentes facetas del conocimiento, siendo Teodosio el que resuelve las dudas de Eugenio; nuevamente idílico.

Originariamente la obra es portuguesa y se la debemos a Teodoro de Almeida, lisboeta nacido en 1722. Socio fundador de la Academia Real das Ciências de Lisboa, ingresó como religioso en el Oratorio de S: Felipe Neri. Tuvo que emigrar a Francia, por efecto del célebre rompimiento entre el papa y el rey José I y por la persecución realizada por el gobierno del Marqués de Pombal a los clérigos .Allí permaneció diez y ocho años dedicado a la enseñanza. Estuvo muy bien considerado en España, así D. Marcelino Menéndez y Pelayo, -indiscutiblemente lo expresa mejor que yo-, dice de él en su obra “Los Heterodoxos españoles” 1880, libro VI, capítulo 3. “…han llamado el Feijóo portugués, escritor fecundísimo, fiel a la divisa instruir deleitando, cuyas Recreaciones filosóficas contribuyeron, juntamente con el Teatro crítico y con el Espectáculo de la Naturaleza, del abate Pluche, y con las Reflexiones filosóficas, de Sturm, a difundir entre los jóvenes y las mujeres y el vulgo no erudito de la Península una noticia más o menos superficial, más o menos razonada, de los fenómenos naturales y de los adelantos de la física experimental. Por tal manera, el P. Almeida, hombre cándido, modesto y virtuosísimo, vino a lograr extraordinaria fama, multiplicándose enormemente las ediciones de sus obras, que le dan derecho a figurar entre los más beneméritos propagadores de la general cultura, si bien nunca pasa de exponer con elegante perspicuidad observaciones y noticias muy comunes.”

Teodoro Almeida falleció en Lisboa en 1803 habiendo publicado entre otras obras las siguientes (os cito las publicadas en español):

“El hombre feliz, independiente del mundo y de la fortuna, o arte de vivir contento en cualesquier trabajos de la vida”. Traducción del portugués por José Francisco Monserrate y Urbina. Joaquín Ibarra, Madrid 1783, 3 tomos, XXVIII+280, 303 y 304 págs.

“El filósofo solitario. Obra instructiva, curiosa y filosófica, compuesta por un sabio anónimo portugués”. Traducida por un amante de la razón y de las letras. Benito Cano, Madrid 1788, 3 tomos.

“Física experimental e Instituciones de la natural filosofía”. Traducción al castellano por D.F.G.P. Imprenta Real, Madrid 1790,

“Muerte alegre del filósofo cristiano”. Traducción por Fr. Rosendo Fernández Puga. Cano, Madrid 1799,

“Arte de vivir contento en cualquier trabajo de la vida”. Traducida y exornada con un compendio histórico, un mapa geográfico y otras notas y estampas por don Benito de Riol. Imprenta Real, Madrid 1800.

La recreación filosófica Teodoro de Almeida se escribió y publicó en portugués , en Lisboa, entre 1751 y 1800, en 10 tomos, mientras tanto salían en España dos ediciones, la primera por la viuda de Ibarra entre 1785 y 1787 en 7 tomos. La segunda, que es la que hoy nos ocupa, en 1792 en 8 tomos. Entre 1787 y 1792 se publicaron como continuación de la obra “Las cartas físico-matemáticas”. Los tomos 9 y 10 de la Recreação Filosófica (los dedicados a la teología natural y a la teología moral) se publicaron en español bajo el título de Armonía de la razón y la religión (en 1798 el primer tomo, en 1802 una nueva traducción, por Francisco Vázquez, de los dos tomos). Nunca la Recreación filosófica se publicó en español de forma conjunta (los 10 tomos) y bajo tal título. Las impresiones españolas tercera (1803) y cuarta (1827) lo son de los ocho primeros tomos de la Recreación filosófica y de los tres de las Cartas físico-matemáticas (en total 11 tomos).

La obra de formato 8º, encuadernada en pasta española con tejuelo rojo, con autor y título, y discretos hierros en el lomo, se estructura de la siguiente forma:

TOMO I
- En que se da una breve noticia de las partes de que constan todas las cosas naturales en común, de las propiedades que tienen, y particularmente del movimiento de la Gravedad general en todas las cosas.
-Comiénzase a tratar del movimiento y de las máquinas de levantar con facilidad grandes pesos.
- De los otros movimientos además de de la gravedad
- Trátase del peso y movimiento de los cuerpos líquidos

TOMO II
- Trátase de la luz, sus propiedades y efectos.
- Trátase de los colores, y también de las reflexiones y refracciones de los rayos colorados.
- Trátase del sonido, olor y sabor
- Trátase del calor, del frio, y de otras cualidades que pertenecen al sentido del tacto
- Espónense las principales dificultades que los peripatéticos ofrecen contra los modernos.





TOMO III
- Trátase de los elementos en común, y en particular del elemento del fuego.
- Trátase del fuego que con el calor pasa de unos cuerpos a otros: de la región del fuego, de los fuegos subterráneos, del fuego de la pólvora, &c.
- Trata del elemento del agua.
- Del elemento del aire.
- De los efectos más notables así del peso del aire como de su elasticidad.
- De los efectos más notables de la elasticidad del aire, y del elemento de la tierra.





TOMO IV
- Trata del sentido de la vista.
- De la dióptrica o de los instrumentos de que los ojos se sirven, y que hacen su efecto con la refracción.
- De la catóptrica o de los instrumentos de que los ojos usan, y que hacen su efecto por reflexión o reverberación.
- De los otros sentidos del hombre externos e internos, de la voz humana, del sueño, vigilia, &c.
- De la fábrica del cuerpo humano.
- Continúase tratando de la fábrica del cuerpo humano.



TOMO V
- De los brutos en común.
- De los insectos en común.
- De las partes de los insectos.
- De los insectos en particular
- De las aves.
- De los peces, mariscos y animales terrestres
- De los árboles, flores y frutos.



TOMO VI
- De los cielos y de los astros en común.
- Del sol y la luna en particular.
- De los demás planetas en particular, y de los cometas y estrellas.
- De los movimientos de los astros comparados entre sí.
- De la causa física del movimiento de los astros, y de las leyes que perennemente observan.
- De los efectos que nacen de la figura y situación del globo de la tierra respecto de los astros.
- Del globo de la tierra considerado en sí mismo, y de su atmósfera.



TOMO VII
- Introducción a la filosofía racional.
- De nuestra imaginación, y modo con que obra.
- Dase noticia del entendimiento y de sus ideas.
- De las enfermedades de nuestro entendimiento y de sus remedios
- De otras enfermedades del entendimiento que le vienen de afuera: donde se trata del arte crítica.
- Del buen uso de nuestras ideas.
- Del juicio o sentencia que da nuestro entendimiento.
- Del discurso bien formado.
- De los sofismas o discursos cavilosos.
- Del método.

TOMO VIII
- De algunas doctrinas importantes, previas a la metafísica
- De los axiomas generales para todas las ciencias, artes y discursos.
- De las propiedades comunes a todas las cosas
- De la grandeza y la pequeñez, propiedades también comunes a todas las cosas.
- De nuestra alma y sus perfecciones.

P.S. Dentro de unos días se inaugura la XXXII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Valencia, las casetas ya asoman a la Gran Vía Marques del Turia, y muestran los nombres de los libreros que allí expondrán sus libros a la espera de que algún lector o bibliófilo los acojan en sus hogares, espero que sea fructífera.

domingo, 15 de febrero de 2009

“Los Misterios de la Francmasonería” – 1887








Hoy veremos un libro curioso, no un gran libro de valor bibliófilo pero si un ejemplo temprano de prensa amarilla, de engaño publicitado seguido por un éxito editorial. Un ejemplo de que hay que conocer los errores del pasado para evitar repetirlos en el presente. Estoy seguro de que cuando conozcáis esta historia veréis reflejos de ella en muchos casos actuales.

Conozcamos en primer lugar al autor de la obra que os presento, Leo Taxil. Leo Taxil es el seudónimo de Gabriel Antoine Jogand-Pagés , un marsellés nacido en el seno de una familia burguesa y de claros ideales católicos. Desde joven demostró ser un fabulador que disfrutaba con sus historias. Su primer ejemplo conocido fue extender la noticia de que las aguas del puerto de Marsella se hallaban infestadas de tiburones, lo que provocó que se lanzaran a su captura decenas de pescadores. Luego su trayectoria fue la del típico personaje que piensa que el mundo está en contra de él y lucha para calmar su furia. Así que renegó de su origen religioso y participó activamente en la presa anticlerical. El se autodefinía como librepensador y defendía el racionalismo. Todo esto lo encauzó fundando un periódico “EL Anticlerical” y publicando el libro “Los amores privados del Papa Pío IX”, de manera que se ganó a pulso el titulo de enemigo peligroso de la Iglesia, siendo denunciado por la misma.

Este anticlericalismo le llevó a buscar aliados entre las logias masónicas que abundaban en aquella época, por lo qué solicitó en 1881 su ingreso en la Logia Masónica parisina “Templo del Honor” a pesar de las reticencias de algunos de sus miembros por los turbios asuntos en los que se había visto implicado Leo Taxil. El tener obligaciones, la aceptación de compromisos y el tener que acatar una jerarquía organizada no casaba muy bien con el carácter de Taxil. Por lo cual duró poco tiempo dentro de la Logia, motivado también por alguna trasgresión masónica e involucrarse en alguna estafa. Así solo accedió al primer grado y fue expulsado definitivamente, prohibiéndole su ingreso en cualquier otra Logia Masónica. Y en este momento da un giro repentino e ingresa en un monasterio durante unos meses, se arrepiente de sus anteriores pecados y pide público perdón y la Iglesia acepta la vuelta de esta oveja descarriada.



El nuevo objetivo de Taxil fue el ataque desmedido a la Masonería, publicando folletos anti-masónicos bajo el título genérico de "Revelaciones Completas Sobre la Francmasonería", desde 1885 hasta 1886. Otro dato curioso es que su esposa la Señora Jogang siguió publicando y vendiendo los antiguos panfletos anticlericales -Dios los cría y ellos se juntan- demostrando que lo importante era vender, explotando los miedos y vergüenzas de sus protagonistas y saciando la morbosidad de sus lectores. Todo esto siguió durante una década alcanzando gran popularidad, traduciendo sus obras a varios idiomas. Incluso en 1896 organizó un gran congreso Anti-Masónico.

De repente el 17 de Abril de 1897 sorprende a todo el mundo durante un discurso en la Sociedad Geográfica de París y confiesa que durante doce años todos sus escritos antimasónicos habían sido completas invenciones suyas y una gran broma pesada, incluso declaro textualmente “Mis Padres Reverendos, sinceramente agradezco a mis colegas, la Prensa Católica, y nuestros Señores, los Obispos, de haberme tan magníficamente asistido para construir un trabajo, el más fino y el mayor de todos mis engaños.” Esto provocó la más grande de las cóleras en aquel mismo acto teniendo que abandonar el edificio por la puerta trasera. Tras aquella confesión él y su mujer abandonaron la vida pública. Falleció el 31 de marzo de 1907.



Veamos este curioso libro en 4º mayor. Bajo una deteriorada encuadernación holandesa, por el uso dado y un papel que es claro ejemplo de la mala calidad de estos a finales del XIX, encontramos un cúmulo de curiosidades creadas por este gran fabulador. La obra esta dividida en diez partes donde nos presenta los diferentes tipos de Masonería, véase, la azul, la roja, la negra, la blanca, el Carbonerismo, Las Hermanas Masonas, La Masonería en la sociedad, Ceremonias diversas, Diversos Ritos masónicos y un resumen histórico. El libro presenta los más oscuros secretos y arcanísimos ritos en un tenebroso y opalino ambiente. Nos explica todos los grados, dependiendo estos del diferente rito seguido por la Logia. Llegando a los noventa grados en el caso del Rito Misraim. Con nombres tan sugerentes como Caballero de la Sublime Elección, 34º; Supremo Comendador de los Astros, 52º; 90º, Soberano Gran Maestro Absoluto, Supremo Conservador de la Orden. Nos narra las diferentes formulas que se siguen para la iniciación de los diferentes grados masónicos así como la decoración de los Templos, vestimentas, objetos y ritos que se siguen en sus reuniones. Todo ello acompañado de graciosas ilustraciones. Para terminar la obra Taxil añade un apéndice donde da nombres, apellidos e incluso direcciones y ocupaciones de los Grandes Maestres de las principales Logias europeas y americanas ordenadas por países.



Actualmente encontraremos infinidad de autores de éxitos editoriales que semejan a Leo Taxil, que pueden llegar a ser válidos mientras se lean desde la perspectiva del entretenimiento. Pero vemos claros ejemplos en los que se ha llegado a crear axiomas de pura fabulación. ¿Aprenderemos algún día de la Historia?

sábado, 7 de febrero de 2009

“Libro de los prodigiosos baños de Thyermas”-1713








Durante muchos años el termalismo ha sido asociado a los venerables ancianitos que para aliviar sus achaques articulares, óseos y musculares, acudían a estos centros de rancio aspecto en atiborrados y vetustos autobuses. Nada que ver con la moderna imagen de perfectos cuerpos que publicitan los elegantes centros en los que se mezclan glamour con los vapores, aguas, barros, aceites, esencias e incluso técnicas orientales, para conseguir eliminar la tensión que acumulan nuestros cuerpos, en la vorágine diaria.

Pues bien, en esos años incipientes del moderno termalismo, cuando podías disfrutar de la esencia de la hidroterapia, sin el glamour añadido, pero con todas las comodidades y con la atmósfera decimonónica que embargaba alguna de las instalaciones, mi mujer y yo disfrutamos de la estancia en alguno de estos centros de nuestra geografía, como las Termas Pallares en Alhama de Aragón, el Balneario de Panticosa, etc. Podría contaros infinidad de experiencias positivas y agradables recuerdos que atesoro de esos días, pero no es el momento y me extendería demasiado.

Este preámbulo viene a colación del libro que hoy os presento. Creo que estas experiencias impulsaron que este libro y yo nos encontráramos. A veces, la adquisición de un libro no la vives como una mera compra, sino más bien como un encuentro. El encuentro de un libro que te va a dar vivencias, con el de un bibliófilo que le va a dar cuidados. Así que nos encontramos a través de un catálogo de aquellas añoradas subastas de Fernando Durán por los noventa.

No me defraudó, aun con las faltas de una hoja de preliminares y dos de índice, que por cierto no indicaba el catálogo, y que pude facsimilar gracias a la colaboración de la Fundación Sancho Sabio en Vitoria. Es una obra escasa, tres ejemplares en el CCPBE y otro en la biblioteca de la fundación citada. Y eso que he buscado a conciencia. Por otro lado, en quince años solo he vuelto a ver un ejemplar a la venta.



El termalismo es una de las herencias culturales greco-romanas, que tuvo un gran auge en la época clásica aunque decayó durante la edad media en occidente, tal vez motivado por escrúpulos religiosos, mientras que en oriente conservó su vigencia en la cultura árabe.

Fue en 1498 cuando Juan Miguel Savonarola publica “De Balneis et Thermis” considerado el primer tratado sobre termalismo y balneoterapia. Después, en 1571, Andrea Bacius en su libro “De Termis” expone las propiedades y efectos de las aguas medicinales. En España el primer libro en castellano que encontramos, en el que se habla de la aplicación medicinal de algunas fuentes como las de Antequera, Ledesma, Baena y Alhama es el de Julián Gutiérrez de Toledo, médico de los Reyes Católicos, titulado “Cura de la piedra y dolor de la yjada y cólica-renal” impreso en 1498. El “Tratado de las enfermedades de los riñones”, escrito en 1588 por Francisco Díaz, trata de la aplicación del agua mineral para la litiasis.

Ya en el XVII el primero es “Tratado de la facultad medicamentosa que se halla en el agua de los baños de la ciudad de Teruel...” por Tomas Ferrer de Esparça en Zaragoza, por Pedro Verges, 1634. Luego encontramos libros como, “Discurso nuevo y heroico del uso de los baños de agua dulce que se usan en el rio y casas particulares : dividido en cuatro puntos ...” por el Doctor Iuan Baptista de Alfian, impreso en Toledo por Iuan Ruiz de Pereda en 1641, que es el primer libro sobre métodos para usar los baños siguiendo las indicaciones de Hipócrates y Galeno adaptadas al clima español, aunque no se ocupó de las aguas minerales que “solo sirven para enfermedades rebeldes”. También Juan de la Torre y Valcarcel publico el libro titulado Teatro de la salud, baños de Sacedón hallados del D. D Fernando Infante... y añadido del Doctor D. Ivan de la Torre y Balcarcel... Madrid, 1663. La obra de Matías Lera Gil de Muro, titulada “Pratica de fuentes y sus utilidades y modo de hazerlas y conservarlas... Madrid, en el Colegio Real de los Desamparados, a costa de Bernardo Sierra..., 1671.

Y la más completa obra publicada en España hasta la fecha, la primera gran obra sobre termalismo, la obra de Alfonso Limón Montero “Espejo cristalino de las aguas de España : hermoseado y guarnecido con el marco de variedad de fuentes y baños cuyas virtudes ... se examinan ... y acomodan à la salud ... y conveniencias de la vida humana / su autor el Doct. D. Alfonso Limón Montero, Cathedratico de vísperas de Medicina en Alcalá de Henares por Francisco García Fernández y a su costa Francisco García Fernández, 1697 Este libro demuestra la importancia que en esta época tenían en España las aguas minerales para el tratamiento de diversas dolencias ya que se describen mas de cien fuentes tanto frías como termales y 36 establecimientos balnearios.

Ya en Valencia encuentro, en fecha posterior al libro que nos ocupa, “Breve noticia de la gran virtud que el Señor comunicó á las Aguas de las Fuentes del Lugar de Montanejos, del Reyno, y Arzobispado de Valencia : para consuelo de muchos, que padecen penosos accidentes” en Valencia, en la imprenta de la Viuda de Antonio Bordaza s.a.

El “Libro de los Prodigiosos baños de Thyermas” impreso en Pamplona por Juan Joseph Ezquerro, en 1713, 4º , 8h + 315 Págs. + 2 h de índice. Encuadernado en pergamino con restos de cierres. Llama la atención en el texto de la obra, la utilización de tipos tan grandes, 24 líneas, apto para miopes. La obra se divide en tres tratados con sus respectivos capítulos. Transcribo del prólogo la sinopsis del libro, ya que nadie como el autor y con su castellano de época lo podría hacer mejor. Y sobre todo con el encanto de un texto antiguo:
“Este libro incluye tres tratados: El primero catorçe Capitulos, comenzando por su sitio variedad de fuentes, su vecindad, y reparos de comodidad. Se prueba contiene este baño las virtudes excelencias, y prerrogativas de lagunos de los mas celebrados de España, Francia, Alemania Italia, con virtud mas activa, manifiesta y oculta celeste medicinal, para quasi inumerables enfermedades El segundo tratado contiene ocho Capitulos, en que hallaras incluydos todos los modos posibles de vsar las aguas de quantos baños ay, y pueden aver en la Europa; con todas las observaciones, y preceptos practicos que deben observar los enfermosque hubieren de ir a nuestro Baño. Dizese el regimiento que deben guardar los enfermos en el comer, beber, y todas las demas cosas necesarias a la vida, curacion de sus dolencias, hasta q bueltos a sus casas hagan lo que importare en ellas. El tercero tratado, comprehende siete Capitulos: Es curioso para saber el origen de los metales, su conocimiento especifico por señales de todas clases, para que al delante los profesores puedan conocer de que minerales se componen la aguas: Sabras el origen de las fuentes; y la causa que conserba calientes sus aguas; todo con principios de Phylosophia. Advertiras con alguna reflexión, en las historias prodigiosas de los dos vltimos Capitulos, y conoceras que el Altissimo, en beneficio del hombre, se derrama en maravillas. Vale.”



Como colofón incluyo esta foto extraida del Diario de Navarra y publicada el 22 de noviembre de 2007 donde se muestra que cada año, entre agosto y octubre, los baños termales de Tiermas quedan al descubierto al bajar el nivel del embalse de Yesa, y decenas de personas acuden cada día a disfrutar de sus propiedades curativas. El agua y el barro de Tiermas se caracterizan por su proporción y olor a azufre y por sus propiedades contra la artrosis o los problemas de la piel. Los antiguos baños reaparecen cada otoño desde hace 50 años desde que en 1959 el llenado del pantano de Yesa sepultó el pueblo de Tiermas.



Cuando finalicen las largas obras para el recrecimiento del embalse de Yesa, en el rio Aragón, las aguas termales de los Baños de Tiermas volverán a quedar sepultadas por el agua, pero esta vez para no volver a emerger nunca. Siempre quedará este libro.