domingo, 29 de junio de 2008

“Resumpta Historial de España desde el Diluvio hasta el Año de 1642”-1643




El autor de esta pequeña cronología histórica es Francisco de Cepeda o Zepeda natural de Oropesa, según reza el frontispicio del libro. Resulta curioso que una obra relativamente popular, que la encontramos con facilidad en las bibliotecas españolas con fondo antiguo, que incluso la he visto citada en algún inventario de testamentos del XVIII y que suele aparecer citada en los compendios historiográficos, sea la única obra de un autor del que no sabemos nada. Agradecería, a quien le apetezca buscar, que me hiciera llegar algún dato sobre este hombre o donde buscar su biografía.
Lo único que se por lo que indica el CCPBE es que era sacerdote y que la continuación de esta obra se hizo en 1654 por don Luis de Cepeda y Carvajal (Supongo que sería un sobrino) y se titula “Resumpta historial de España, desde el diluuio hasta el año de 1642 / compuesta por... Francisco de Cepeda... ; aora añadida por don Luis de Cepeda y Carauajal... hasta el año de 1652...” Madrid por Diego Diaz de la Carrera.
Este libro lo compré a un librero vallisoletano que solía venir por la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Valencia. Pero al coincidir las fechas con la Feria homónima de Pucela, prefirió quedarse en su tierra. El libro lo encontré en el catálogo que me mandaba por correo ordinario (nada tiene que ver el encontrar un catálogo de libros en el buzón de casa, que verlo por la pantalla del ordenador). Me lo envió y la encuadernación en pergamino estaba suelta y muy fatigada. En la siguiente feria le comente al librero que el libro me gustaba pero que era una lástima el estado de la encuadernación. Pues bien, tuvo el detallazo de llevárselo a Valladolid y antes de que terminara la feria aquí en Valencia me lo devolvió reencuadernado como veis en la foto, con mucho gusto y muy artesanal. Incluso me restauro un rasgado en una hoja. Lo encuaderno una amiga pucelana del librero. Y no me cobro nada.




El libro en formato 4º contiene un frontispicio arquitectónico muy bonito. Se aprecia el trabajo artesanal del grabador, Francisco Navarro (como indica en la parte inferior, al pie del escudo heráldico), en la falta de simetría de un frontispicio aparentemente simétrico. Es como jugar al juego de las diferencias, obsérvese por ejemplo los capiteles de las columnas. Pequeñas variaciones que le dan el encanto de los errores humanos. En la base de las columnas aparecen unos recuadros donde se indica el lugar “Con privilegio en Madrid” y el impresor y el año “Por Pedro Taço 1643”.
En el verso del frontispicio aparece el ex-libris manuscrito de uno de sus propietarios. “Soy de Manuel Saenz de Tejada natural de Torrecilla Cameros Probincia de Logroño Castilla la bieja. Siendo dependiente en casa de don Bernardo Cepero en Brihuega a 7 de Abril de 1842. (Firma) Manuel Saenz de Tejada”. Este riojano que trabajaba en la Alcarria, debía estarle muy agradecido a su jefe; tanto, como para recordarlo en un libro de su propiedad. Posiblemente como era costumbre en la época, el trato comerciante dependiente era muy fraternal, seguramente empezaría de niño como aprendiz en su comercio.
Cuando tengo un libro entre mis manos y observo anotaciones y ex-libris, me gusta imaginar como sería la vida del anterior propietario.
Luego le siguen tres hojas con las aprobaciones, la suma del privilegio, la tasa, fe de erratas, un soneto y la dedicatoria a Francisco Bandrés de Abarca Tesorero General de la Santa Cruzada. Luego la obra la componen 160 folios, que incluyen al final de la obra, la genealogía de los reyes y las tablas.
El libro es muy curioso y digno de leer, narrándonos diferentes hechos acaecidos en España. Desde el Diluvio hasta la entrada de los Cartagineses en España lo que nos cuenta es pura fantasía y leyenda, desde Tubal a la entrada de Nabuconodosor en nuestro país. Pero luego ya se va centrando poco a poco. Al margen de las hojas va indicando los años para localizar con facilidad los diferentes sucesos. Uno de los datos más curiosos del libro, es que hace una de las más remotas noticias sobre tauromaquia y dice así: “En el año 1100 se halla en memorias antiguas, que se corrieron en fiestas públicas toros, expetaculo solo de España, y que mirado a buena luz tiene mucho de fiereza.”




El libro en si es característico del Siglo de Oro, es decir mala edición. Papel de mala calidad amarronado, tipos desgastados y mal entintados. En la historia del libro solo el final del siglo XIX supera al XVII en mala calidad de papel. Podemos encontrar libros mejor conservados en el periodo incunable o la primera mitad del XVI que en este del que hablamos. Igualmente en el siglo XVIII resurgen las buenas calidades en el mundo del libro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

BUENO, BUENO, LAMBERTO, no seas tan exigente, que cada época tiene su afán, cada edad su satisfacción y no hay libro que no pueda cautivar por una u otra cosa. Por eso las malas impresiones del XVII español acompañan los tesoros más envidiados de nuestro siglo de oro. ¡Que vivan los malos impresos españoles del XVII! Si a alguien no le gustan, pues en esto de la bibliofilia las manías son habituales,yo se los compro. ¡Con mucho gusto cambiaría mi pequeña biblioteca por una mala impresión de la edición, -ya no digo la primera-, del Quixote de Lacuesta, 1608. Bien es cierto como nos dijo el hidalgo ingenioso "que no todas las bellezas rinden el alma" pues si no fuese de tal guisa andaríamos locos tras todos los libros. Si no lo estamos ya. Saludos, Diego Mallen.

lamberto palmart dijo...

Acertado comentario amigo Diego Mallen, y acertada la cita. De hecho tengo algún que otro ejemplar de esta época que aun no he reflejado en mi blog. Ya que la factura de los libros del XVII son reflejo de las penurias económicas, que contrastan con la riqueza de sus letras. Saludos compañero bibliófilo.