miércoles, 9 de abril de 2008

Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos, 1747





Evidentemente el primer libro que tiene que aparecer en mi blog debe ser por alusiones este, el “Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos”. Es el primer libro publicado en España, íntegramente dedicado a la electricidad y sus experiencias. Este libro publicado en Madrid en 1747 en formato 4º menor, salio de la imprenta del Mercurio, sita en la calle Cavallero de Gracia y se vendía en su librería de la calle de la Montera, conforme a lo que indica su portada. Es una traducción del original francés escrito por el Abad Jean Antoine Nollet(1700-1770).
Nollet fue el gran experimentador y divulgador de la época fue discípulo de Charles François de Cisternay Dufay que fue superintendente de los parques y jardines del rey de Francia, llevó a cabo diversos experimentos acerca de la conducción de la electricidad observando que el hilo bramante seco es aislante mientras que el bramante húmedo presenta propiedades de conductor. Estudió con detalle el fenómeno de la repulsión de pedazos de materia cargados con cargas de igual signo (1733) descubriendo también que los objetos cargados se atraen en ciertas circunstancias mientras que en otras se repelen. Estos trabajos llevaron a postular a Dufay la existencia de dos tipos distintos de carga eléctrica a las que llamó "vítrea" y "resinosa" (conocidas en la actualidad como positiva y negativa). Nollet amigo de Volta y Benjamín Franklin perteneció a las reales academias de Ciencias de París y Londres. Sus ideas tuvieron gran aceptación en España como lo demuestran las alabanzas que le dedicó Feijoo en sus “Cartas eruditas y Curiosas (T. IV, carta XXV)”. Entre sus avances cabe destacar la mejora de la botella de Leyden, en la que cambió el agua por láminas metálicas y añadió un segmento con lo que transformó el electroscopio en el primer electrómetro.
Este libro contiene todas las típicas partes de las que se compone un libro del S.XVIII y que son portada, dedicatoria del traductor a la Real Academia Médica Matritense, dos aprobaciones, licencia del Ordinario, suma del privilegio, fe de erratas, suma de la tassa y nota del traductor. Le sigue una breve historia de la electricidad en sesenta y siete pags. con foliación propia en romana, una advertencia, el prólogo del autor, y seguidamente la obra en si que ocupa 131 pags. incluida la tabla de índices. Obra que está dividida en tres partes: 1ª Instrucción sobre los instrumentos convenientes para las experiencias de la Electricidad, y modos de usarlos. 2ª Exposición metódica de los principales Phenomenos de la Electricidad, para la mejor averiguación de sus causas. y 3ª Conjeturas sacadas de la experiencia, sobre las causas de la electricidad.
A lo largo del libro se plantean cuestiones que van siendo resueltas en experiencias, y seguidamente se dan respuestas a esas preguntas iniciales. Resulta muy evocador conforme avanzas en la lectura del libro, la descripción de los materiales utilizados para las experiencias, ámbar, lacre, vidrio, azufre…Te trasladas mentalmente a aquella época. Experimentando con los materiales cotidianos, que no eran muchos, y tratando de averiguar que podía ser aquello que daba calambrazos y destellos. Ciertamente me siento privilegiado cuando mis ojos están observando las mismas palabras impresas que observó algún ilustrado de la época. Esta es la parte para mí, más fantástica de la bibliofília, la simbiosis entre contenido y continente. Poder disfrutar de la lectura y del libro en si como objeto. En este caso un libro encuadernado en un pergamino perfecto, recio, limpio y muy flexible. Que conserva los cierres como veis en la ilustración, que evita que se deforme por la humedad. El papel está muy bien conservado a excepción de algunas hojas ligeramente amarronadas. Al tacto casi se podría leer de la fuerza con la que están impresas. Tiene algunas capitulares muy hermosas como la de la foto, que adornan el texto. Y la lámina que está al final de la obra lo ilustra muy bien. En definitiva en buen ejemplar.

lunes, 7 de abril de 2008

Historia de un ex-libris


Un viejo libro de mi biblioteca lleva un hermoso exlibris; grande, noble, excelso. Es un magnifico escudo de un marques, lo delata la corona; que lleva dos leones rampantes sosteniendo dos estandartes, uno de ellos con un león, el diestro; y el otro con un castillo, el siniestro. Una divisa a sus pies pone: “E cruce leo” y remata el escudo una celada frontal que sostiene otro león que lleva un escudo con la cruz de Santiago en su interior. A diferencia de la mayoría de los exlibris, este no tiene el nombre del propietario, no es necesario. Quien viera las armas de ese escudo heráldico, sabía perfectamente a quien pertenecía. Al menos cuando lo puso su propietario, allá por el siglo XVIII. Pero no hoy en día.
El libro que lo contiene, es un libro científico de la época ilustrada, mi favorita. Se titula “Ensayo sobre la electricidad de los cuerpos” del Abad Nollet. Traducido por Joseph Vázquez y Morales. Impreso en Madrid en la Imprenta del Mercurio en 1747. Un libro precioso en cuarto, encuadernado en pergamino, de 131 paginas y una lamina plegada al final de la obra. Una obra que, por primera vez en España, nos describe las primeras experiencias con la electricidad. Sin duda su poseedor, debía ser una persona culta e inquieta, ávida de los nuevos conocimientos. Conocimientos que llegaban a la sociedad, de manos de los científicos y filósofos (como se les llamaba a los científicos en aquella época), que con los nuevos aires de investigación, invadían de nuevas publicaciones las librerías.
¿Quién sería el hombre que compro aquel libro, hace casi trescientos años?
Hable con algún especialista en heráldica que me comento que buscar el escudo de un apellido no es muy complicado, por que hay mucha bibliografía, y es cuestión de buscar por orden alfabético en diferentes obras. Pero lo inverso es prácticamente imposible, ya que habría que hojear libro a libro, y comparar imágenes hasta dar con la misma. Pero unos amigos me dieron una buena idea -Busca información en Internet a través de la divisa del escudo-.
Lo primero que encontré fue un documento de la revista “La Ilustración española y americana” Una revista de divulgación cultural de aparición semanal que estuvo vigente desde 1869 hasta 1921. Pues bien, en el número XXXVII del año XIX de la revista, es decir el 8 de Octubre de 1875 aparecía un artículo sobre los ex libris en las páginas 214 y 215. En este artículo se hace referencia a la afición de algunas personas a coleccionar exlibris, y da una descripción somera de algunos de ellos, pero al final del artículo hace hincapié en uno; es el mío.
En esa parte del artículo nos dice que hay un exlibris que lleva de calle a los coleccionistas. Lo describe, diciendo que por su composición, elegancia, dibujo y grabado hacen de él una obra de arte. Comenta que no es raro hallarlo en diferentes tamaños en libros de clásicos latinos y españoles de los siglos XVI y XVII de diferentes bibliotecas españolas. Puesto que desconocía el origen de tal escudo y pensando, dado que la corona de Marques del escudo era de estilo ingles, que el origen podía ser ingles o irlandés (no estaría muy desencaminado) le hizo la consulta a un amigo de Madrid que le dijo que el exlibris lo había visto en algún libro del eminente historiador y bibliógrafo castellano, Pascual de Gayangos y que el escudo era de origen español.
Este primer dato no nos desvela la identidad del Marques, pero si que nos da a conocer la importancia de su biblioteca, ya que Pascual de Gayangos era además un gran bibliófilo que reunió una magnifica colección, que hoy en día descansa, en las estanterías de la Biblioteca Nacional, la cual compró su biblioteca en 1900.
La siguiente búsqueda en la Web, a través de la divisa del escudo, me llevo a una página de heráldica hispano-andaluza donde hace la descripción del apellido Terry (Tirri). La imagen de un escudo similar al mío, me anunció que estaba en la dirección correcta. Leí el articulo y descubrí a mitad de lectura, que el escudo de la imagen era el primitivo de la familia pero que por una concesión el 17 de Octubre de 1747 del Rey Felipe V, se le añade al escudo, los dos leones con los estandartes de dos de las principales armas del Rey de España, el castillo y el león. El poseedor de ese escudo era Guillermo Tyrri, caballero de la Orden de Santiago desde 1712 y Marques de la Cañada desde el 12 de Agosto de 1729. Aunque por las fechas seguramente el poseedor del libro sería su hijo Guillermo de Tyrri y Tyrri, Alférez Mayor y heredero del título.
Paso a contar un poco la historia de él y de su familia. La casa de Terry, tiene su origen en el condado de Cork en Irlanda donde dieron nombre al lugar de Ballynterry y 36 miembros de esta familia fueron magistrados en la ciudad de Cork. Su abuelo Domingo Terry fue Vizconde de Limerich, y tuvo grandes posesiones de las que fue despojado por Oliver Cromwell, por ser partidario de la religión católica.
La primera referencia en España de la familia fue en 1702 Patricio y Rouan ingresan en la Orden de Santiago y ya en 1712 lo hacen sus hermanos Esteban y Guillermo. En 1745 lo haría su hijo Guillermo, otros hermanos lo harían mas adelante en 1787 y 1793.
Algunos descendientes emigraron a Cuba donde uno de ellos llegó a ser diputado a Cortes en 1886 y 1893. Ya en el siglo XIX y XX sus descendientes alcanzaron fama gracias a la conocida bodega y a la crianza de caballos.
Este Guillermo de Tyrri tuvo su casa-palacio en Puerto de Santa Maria en Cádiz, Actualmente transformada en un hermoso hotel que nos hace recordar las grandezas de tiempos pasados, su estructura y distribución es similar a la Casa de Contratación de Sevilla y otros palacios de similares características que nos indican que el Marques tenía amplios negocios de ultramar.
En cuanto a lo que albergaba aquel palacio, nos hace una pequeña descripción el ilustrado, viajero y académico de la Real Academia de Historia Antonio Ponz en “Viage de España, o Cartas en que se da noticia de las cosas mas apreciables y dignas de saberse, que hay en ella “(1772), 17 vols. En ella nos cuenta lo siguiente: “Allí vi años hace la del Marques de la Cañada D. Guillermo Tirry, y en ella la célebre colección de preciosidades de todas clases, dignas de la instrucción y buen gusto de dicho Caballero, que después de su muerte pasaron a poder de otros dueños; y he vuelto a ver parte de ellas en Cádiz y en Xerez.
Era mucho lo que allí había de libros raros y estimables hasta siete mil volúmenes, y lo mismo de pinturas, estampas, medallas, dibuxos y otros monumentos de la antigüedad.”
Viage de España. Antonio Ponz Madrid. Vda. de Ibarra 1794
También resulta curiosa una copia que se conserva de una carta escrita por el Marqués de la Cañada a Carbonell y que éste remite a la Academia. En dicha carta el Marqués comunica su interés en vender su monetario en España para así evitar que salga del país, estimando su precio en 130.000 reales de vellón y establece también las condiciones de pago que será al contado en tres entregas: la mitad del precio se le abonará al principio, 30.000 reales de vellón a los seis meses y el resto al año de la venta. Indica el propietario que sólo se quedará con una medalla porque es recuerdo de familia. Ofrece también la venta del escaparate, por el que pagó 25.000 pesos en 100 doblones. Se despide diciendo que si no hay una rápida respuesta venderá su monetario fuera de España.
Esta carta nos da también una idea de la importancia de sus colecciones.

domingo, 6 de abril de 2008

Presentación

Este es un blog que pretende mostrar a los interesados en el mundo del libro antiguo, sobre todo libros e impresiones personales sobre el libro antiguo. Lo que me ha llevado a esto, es la impresión general de oscurantismo que rodea al coleccionista de libro antiguo. El mundo del libro antiguo está suficientemente atendido, por decirlo de alguna manera, para que el coleccionista pueda surtir su biblioteca de los ejemplares que le apetezca y que su economia le permita. Tenemos una gran cantidad de librerías de viejo, librerías anticuarias, librerias de lance que podemos visitar, si vivimos en una ciudad importante. O bien nos podemos surtir en Internet, através de las web de estas librerías o sitios como AILAB-LILA, Uniliber, Hiperlibro, Iberlibro, etc, que nos permite busquedas mucho mas eficientes. Tambien tenemos blogs muy buenos sobre el tema como http://libroantiguomania.blogspot.com/, el blog de los libros antiguos o http://www.bibliographos.net, el bibliomano, etc. Y webs de información sobre el libro antiguo
Pero después de todo esto, está el fin. ¿Quien compra estos libros?¿como son: jóvenes, mayores, hombres, mujeres, con muchos o pocos estudios, retraídos, sociables, es compatible la bibliofília con el fútbol, funcionarios, autónomos, etc? y sobre todo que sienten cuando tienen algún libro de su biblioteca en sus manos, su tacto, su aroma, la historia que acompaña a cada libro, lo importante o no de lo que nos cuenta ese libro y la repercusión que tuvo en su momento. Las sensaciones que tenemos al recibir un libro que hemos comprado por internet, o en una subasta, o en la libreria y lo empezamos a saborear en casa como un buen vino.
Esto es lo que más me llama la atención para la cantidad de oferta que hay, que poco se nos oye. Da la impresión de que la bibliofília y los bibliofilolos tenga mucho que ver con las hemorroides y la masturbación. La sufro en silencio y la disfruto en solitario. Sufrir, cuando tenemos la impresión de haber pagado más por un libro de lo que vale o al cabo de unos dias de tenerlo nos damos cuenta que tiene alguna falta, o simplemente no cumple nuestras espectativas. Y disfrutarlo, pues casi huelga decir los motivos.
Por lo que he decidido contribuir a la disminución del onanismo bibliofílico y las almorranas librarias. Quiero ir enseñando mi colección y contar mis impresiones, y compartirlas. Enseñar y aprender de los comentarios de otros bibliófilos. No se la periodicidad de mis comentarios,pero espero que al menos, sea quincenal. No tengo mucho tiempo libre y trato de admistrarlo lo mejor que puedo. "Amor librorum nos unit"