jueves, 7 de mayo de 2009

“Theurgia general y específica” – 1747

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Hace poco tiempo en el blog de “Marcas Tipográficas” venía un artículo sobre las exposiciones en la Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla, en la Universidad Complutense. En dicho artículo se enlazaba con la web de esta biblioteca y a través de ella se puede acceder al histórico de exposiciones; que por cierto es un placer dar una vuelta virtual por todas ellas y observar las distintas joyas bibliográficas que se exponen. Del 15 de Enero al 28 de Febrero de 2007 tuvo lugar la exposición denominada “La Biblioteca Mágica”. Entre los libros allí expuestos se encuentran tres títulos parejos a los de mi biblioteca, la “Philosophia Secreta” de Juan Pérez de Moya, la “Magia natural” de Hernando Castrillo y la “Theurgia General” de Juan Bernardino Roxo. Creo que a cualquier bibliófilo le puede llenar de orgullo ver como sus libros, sus títulos, se muestran en exposiciones monográficas de esta categoría.

Antes de continuar os voy a contar una breve anécdota, que sirve de preámbulo a la presentación de este libro.
Entre otras cosas me gustan los minerales, son pequeñas maravillas de la naturaleza, sus colores y formas caprichosas son ejemplos diminutos de las bellezas que nos regala la Tierra. Por otro lado y en general, son pequeños, fáciles de manejar y es una delicia contemplarlos, admirar sus colores y formas. Y en ocasiones al incidir sobre ellos un rayo de luz desprenden hermosos destellos que hechizan. Claro está también me preocupa su origen, composición, estructura cristalina, etc.
En Valencia se celebra en el mes de noviembre una feria de minerales, en un hotel de la ciudad, donde se reúnen comerciantes y coleccionistas. El salón se queda pequeño y entre tanta geoda, piedras preciosas, fósiles y la enorme cantidad de focos que alumbran los puestos, da la impresión de encontrarte en una escondida cueva de la Arabia Feliz, donde algún pequeño califa ha escondido sus tesoros. De manera que andaba yo merodeando entre los puestos buscando alguna piedra llamativa y me paré ante un tenderete que tenía trozos de meteoritos de diversos tamaños. El vendedor que no había vendido demasiado esa mañana atendió a una chica que estaba a mi lado. La chica, interesada por los meteoritos, le consulto acerca de las propiedades de estos. El vendedor le dijo que era una aleación níquel-hierro con una estructura cristalina. La chica le dijo “no, no… me refiero a las propiedades curativas, si viene de las estrellas… ¡tendrá propiedades maravillosas! El vendedor le respondió “Usted cree que si las piedras preciosas, minerales y meteoritos tuvieran algún tipo de propiedades ocultas, ¿no me habría beneficiado ya de ellas, al estar continuamente en contacto con gran variedad y cantidad de piedras? La chica se dio media vuelta y se fue. El vendedor enfadado me dijo “Si le hubiera dicho que comprando un gran meteorito, su suerte crecería en relación a su tamaño, le hubiera vendido un buen ejemplar”

Pues este libro tiene parte de culpa en todo esto, tan habitual en nuestros tiempos. Remontándonos a siglos pasados, la visión mítica de las piedras preciosas, relacionada con la astrología, no acaba con la llegada de lo que podríamos considerar ya como ciencia, en el Renacimiento. Por el contrario, a lo largo de los siglos posteriores podemos encontrar múltiples libros en los que una parte importante de su contenido está dedicado a las "piedras", preciosas o no, consideradas desde el punto de vista de la "magia natural". Las fuentes de información en las que se apoyan estos libros son los autores grecorromanos, aderezados con las fantasías que iban incorporando los distintos autores filosóficos cristianos (como San Isidoro) y los lapidarios medievales.

Existe algún ejemplo anterior a la publicación de la “Theurgia”, como la obra de Gaspar de Morales “Libro de las virtudes y propiedades maravillosas de las piedras preciosas”, publicado en Zaragoza en 1605. Trata de las piedras fundamentalmente desde el punto de vista medicinal, basándose en los lapidarios medievales (Marbodeo y Camilus Leonardus) y en Agrícola. Su visión astrológica, o alguna de sus interpretaciones bíblicas, hizo que fuera incluido en el Índice de libros prohibidos. Igualmente podemos citar la popular obra de Jerónimo Cortés “Fisonomía y varios secretos de naturaleza” publicado inicialmente en Valencia en 1594, reeditada varias veces en los años siguientes, incluso en pleno siglo XIX. Libro que es una amalgama de recetas domésticas, trucos de juegos de manos y mitos absurdos, tomados de Aristóteles, Plinio, Alberto Magno o Aranda. De todos modos, aunque carece de interés científico, siempre puede encontrarse un dato anecdótico real, como la presencia de "jacintos", es decir, granates, junto a una fuente en las afueras de Toledo.
Lo mismo que el libro de Gaspar de Morales, el de Cortés tuvo problemas con la inquisición siendo también expurgado en 1741.



Otros libros en los que se trata también de piedras preciosas de la misma forma son el de Hernando Castrillo, “Historia y magia natural, o Ciencia de la filosofía oculta”, siendo la primera edición de 1649 por Diego Pérez Estupiñan en Trigueros. El último en el XVIII, es el que hoy nos ocupa, el de Juan Bernardino Roxo,“Therurgia general y específica de las graves calidades, maravillosas virtudes y apreciable conocimiento de las más preciosas piedras del universo” publicado en Madrid por Antonio Marín en 1747 en 4º, 36h + 343 Págs.

Hasta el siglo XIX, la mayor parte de los escritos españoles sobre gemas se encuentran como capítulos dedicados a las piedras preciosas en las obras de "magia natural" o de "secretos de naturaleza".

Del autor poco sabemos. Consultando en la Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana Espasa Calpe, nos dice que “fue un escritor español del XVIII, residente en Sicilia. Escribió dos obras escénicas, tituladas respectivamente: “El amor correspondido sin poder lograr su centro” (Mesina, 1713) y “El esclavo de María”, y el libro “Ilustraciones varias” que citó Clemencín en sus notas al Quijote. Este escritor cultivó también la poesía.” Me llama la atención que no se cite la Theurgia en la Espasa.
En la portada del libro nos dice, “Juan Bernardino Roxo, Capellán Mayor Jubilado , Delegado Apostólico, con facultades de Vicario General de los Exercitos Cathólicos en las Expediciones de Orán, penúltima de Italia, y electo que fue para la que se hacía en Mallorca en el año de 1740 e Inquisidor en ellos, etc.”
La obra “Theurgia General” aparece en varias bibliografías: Palau 276.251, Bibliografía Mineral , 1871-2 de Maffei & Rua Figuera y Gemology Bibliography de Sinkankas, 1993. nº 5599.



Paso a relataros el contenido de este libro y algunos detalles curiosos. El autor lo que realmente a hecho es una recopilación del tema, sacando información de muchos autores, que va indicando en apostillas marginales. Realmente en la cuestión de las piedras, no aporta nada nuevo pero Roxo se aplica lo de que “Si copias un libro de un solo autor es plagio, pero si copias de muchos es investigación”.
Lo primero que aparece en los preliminares después de la portada es la dedicatoria del libro, que va dirigida a, resumiendo, Dña. María Spinola y Sylva, Condesa de Siruela. Graciosísima carta en la que después de subrayar la importancia del linaje de la señora, pasa a enumerar virtudes varias, misericordia, nobleza, valor, justicia, etc. Y luego dice “En consecuencia de que la cierta, y mas firme nobleza, consiste en poseer, y practicar las ya referidas cinco virtudes, sería conveniente reconocer, por algún indicio, las personas más aptas para ejercerlas; y así digo, que de la excelencia de la hermosura, composición del cuerpo bien formado, y perfectamente de buena estatura corporal, es indicio, y argumento fuerte de la bondad interior, y del valeroso ánimo,” y así continúa haciendo un discurso que se podría resumir en “que s e mueran los feos”. Por lo visto el dicho inquisidor , Don Juan Bernardino, estaba prendido de la hermosura de su mecenas, incluso hace hincapié en ello más adelante.
Continua con dos aprobaciones, dos licencias, “Tabla de los Ordenes contenidos en este Libro”, “argumento y observación que podrá tener el piadoso, prudente y cortesano lector” y para terminar los preliminares, una “carta admirable y digna de toda consideración” y después de tan largos preámbulos empieza el Orden primero. El Libro está dividido en XXIII Ordenes (capítulos), cada Orden en noticias, y cada párrafo está numerado consecutivamente al igual que las noticias, desde el primer Orden al último con un total de LXXIII noticias y 257 párrafos. Esto en la parte dedicada a las piedras, en las que se numeran algunas conocidas, otras con nombres arcaicos y otras desconocidas, así habla del diamante, esmeralda, jaspe, jacintho, Onyx, piedra iman, piedra coral, etc. O la Amethysto, Piriter, Eliotropi, Selenite, etc. Y otras más fantásticas, piedras Bezar , anillo de Giges, piedra de los dragones, piedra de música, piedra de sabor de comida, piedra del sol, etc. Hay otros capítulos dedicados a los espejos, a las tazas y vasos de los agüeros, de los prodigiosos colosos y estatuas, sepulcros y exequias de la antigüedad, de los significados de los colores, de las banderas e incluso un Orden dedicado al desastroso final de famosos hombres.


Roxo utiliza, como he dicho antes numerosa bibliografía para la confección de su obra. Entre ellas hay algunas conocidas como “Historia y Magia Natural” de Castrillo, que es utilizada innumerables veces a lo largo de su libro y realmente calca sus citas, otras obras utilizadas son el “Dioscórides” de Laguna,“Secretos de la Naturaleza” de Jerónimo Cortés, “Theatro de los Dioses” Fr. Baltasar de Vitoria, Plinio, Arnaldo de Vilanova, Schedel, S. Isidoro, Félix Palacios, etc. Luego me llama la atención dos obras utilizadas, según Roxo “Recreación de Curiosos” del Abate Diego de Zúñiga, que es una obra en italiano de este jesuita titulada “La Ricreazione de’ Curiosi” 1706. Palau 381592. Otra obra muy citada y utilizada es la de Cesar de la Rivera “Mundo Mágico”, esta me ha costado más trabajo averiguar algo de ella, pero al final se trata de Cesare della Riviera “ Il mondo magico degli heroi, nel quale con inusitada chiarezza si trata qual sia la vera Magia naturale e como si posa fabricare la Pietra de’ Filosofi, unico instrumento di tale scienzia, narrandosi ad uno gli mezzo un perfecto Heroe” Francesco Osanna, Mantua, 1605.
Cesar de la Rivera (1538-1620) es considerado un hermetista tremendamente oscuro y de difícil lectura, a pesar de los esfuerzos que hizo Julius Evola, en el estudio introductorio de su reedición, en 1932. Esta obra también se hallaba en la biblioteca del oscense Juan Vicencio de Lastanosa, erudito, coleccionista, mecenas, intelectual, amante de las ciencias y curioso de la Alquimia, junto con otras obras herméticas.



Cuando termina Roxo sus disertaciones acerca de las propiedades de las piedras, nos regala el “Discurso Giganteo, dividido en dos consideraciones y estas en vetinocho excessos” Curiosa exposición sobre gigantes y enanos, tratado de forma anecdótica y no como un tratado escabroso de teratología.
Termina la obra con una narración, que no viene al caso, titulada “Vida y sucessos del fingido Obispo Griego Francisco Camacho”, chocante narración aventurera de un iletrado que debidamente entrenado se hace pasar por Obispo, realizando todos los menesteres de su condición, recorriendo toda España hasta que lo pillan en Sevilla, Según el autor los hechos son verídicos y el protagonista terminó trabajando de lacayo en casa de la familia del autor.

Como veréis libro curioso de principio a fin.

miércoles, 29 de abril de 2009

“Historia del Cielo o nuevo aspecto de la Mithologia” 1773-1779









Estos dos volúmenes aparecieron ante mi un poco por casualidad, no tenía ninguna referencia bibliográfica de ellos, es más ignoraba su existencia. Tampoco sé cual fue el motivo que obligó a mi mano a levantarse hasta lo alto de sus lomos para asirlos y hojearlos. Su sucia encuadernación en pergamino no era motivo suficiente. Estaban rotulados como “Historia del Cielo” 1 y 2. Creo que sería la palabra Historia la que me llamo la atención, tal vez esperaba una especie de narración del libro del Génesis algo heterodoxa o fuera de lo común, o tal vez alguna rara historia sobre los planetas al modo de la obra “Viage estático al mundo planetario” del ilustrado Lorenzo Hervás y Panduro. Pero la intuición me decía que no era una repetitiva Historia Sagrada, como podía trasmitir el escueto titulo en un primer momento.




En primer lugar lo hojee con avidez y observé en el primer volumen unos cuantos grabados, la mayoría de índole egipcio y otros de secundarios dioses y personajes mitológicos griegos y romanos. Al mirar el titulo en la portada entendí que era una historia mitológica. Luego no me cuadró el autor, el Abad Pluche, el autor del “Espectáculo de la Naturaleza” pequeña obra enciclopédica de dieciséis volúmenes. Aun me desconcertó más el segundo volumen. Al hojearlo, aparecieron ante mí palabras como, encantos, talismanes, alquimia, invocaciones, etc. Con detenimiento leí el prólogo del traductor e indicaba que era el colofón de la obra de Pluche, “El Espectáculo de la Naturaleza”. Evidentemente tenía que completar mi pequeña enciclopedia ilustrada.



Ciertamente la obra es curiosa porque admite una segunda lectura. Evidentemente el autor trata de todas las falsedades, supersticiones y falsos dioses censurando y desautorizando sus principios contrarios a la Iglesia, no de manera muy profunda, dos tomitos no dan para mucho, pero si tocando todos los palos. Por poner un ejemplo, los grandes libros sobre brujería y demonología han sido precisamente los que han tratado de su reprobación como, ya que he empezado a citarla, la obra de Pedro Ciruelo “Reprouacion de supercherias y hechicerias” o el famoso “Malleus maleficarum” de Heinrich Kramer y Jacob Sprenger. De esta forma el Abad Pluche desmarcándose un poco de la orientación de su anterior obra nos sumerge en un mundo un poco oscuro y olvidado.



Muestra un gran interés por las deidades egipcias, a las que dedica gran parte del primer tomo. Casi es un pequeño tratado de egiptología, antes de los grandes descubrimientos. No aporta nada nuevo en la época pero si le da al público hispano la oportunidad de conocer someramente la cultura egipcia, que hasta el momento que yo sepa, no tenía una gran difusión.
Voy a trasladar los índices que dan una clarísima idea del contenido de la obra:
Volumen 1:
Prólogo del Traductor.
Plan de esta Obra.
Orden de las láminas y explicación del frontispicio.
Lib.I. El Cielo Poético, pag 1
Cap. I. Origen de los nombres que dio la antigüedad a diferentes partes del Cielo, 4.
II. Las Neomenias, 9.
III. Las Invenciones del Zodiaco, 16
IV. La Invención de la Escritura Symbolica, 23.
V. Symbolos mas frecuentes y afición a las Alegorias. 24.
VI. Otros vestigios de la antigüedad de las Figuras Symbolicas.
VII. Origen de los Symbolos Egypcios: el Laberynto. 29
VIII. Descripción de los Symbolos Egypcios. 42.
IX. Continuación de los Symbolos Egypcios. 55.
X. Symbolos del año Solar. Año Solar Osiris, 60.
XI. Año Civil. Isis, 66.
XII. Las Labores, o año Rustico. Horo, 72.
XIII. Continuación de los diferentes trabajos del año, 75.
XIV. Harpocrates o la Policia, 82
XV. Ceremonias Symbolicas, memoriales de los sucesos pasados, 90.
XVI. Continuación de los Signos de las cosas pasadas, 97.
XVII. Animales vivientes hechos Symbolicos, 105.
XVIII. Symbolos y ceremonias mortuorias, 108
XIX. El Cielo Poetico. Cap. II.
XX. Theogonia, o Symbolos personificados., 108.
XXI. Dios, el Sol y Osiris confundidos o equivocados, 123
XXII. Jehou, Ammon, Neptuno, Pluton, 127.
XXIII. Isis, la Reina del Cielo, 130.
XXIV. Horo, el establecimiento de las leyes.
XXV. Menes, falsedad de la Chronologia Egypcia, 134.
XXVI. Anubis, Loth y Esculapio, 141.
XXVII. La Propagación de los Dioses Egypcios y progresos de la Idolatría, 144
XXVIII. Los Dioses de Egypto comunicados al Asia y Europa por los Phenicios, 145.
XXIX. El Rey, la Reyna del Cielo y exercito celeste, 149
XXX. Moloch, Baal, Adonis, y Achad, 150.
XXXI Carro del Sol, equipages de los Dioses, 152.
XXXII. Isis, Balsamina, Hammalta, la Reyna del Cielo Aserot, Asterot, Aprodite, 154.
XXXIII. Deyo, Dione, Diana, Heeates y Artemisa, 161.
XXXIV. Cybeles, 168.
XXXV. Venus, Ilithye, Militta, 170.
XXXVI. Palas, Pales Minerva, 177.
XXXVII. Dagon. 183.
XXXVIII. Minos, 184.
XXXIX. Dionisio, Bacho, 192.
XL. Apolo, Beleno, Latona, 209
XLI. Marte, Hezo, 216.
XLII. Hercules, 218.
XLIII. Vulcano, Ephastos, Mulciber, 220.
XLIV. Atlas, 224.
XLV. Heros, el Amor, Hymeneo, 230.
XLVI. Proteo, 233
XLVII. Mercurio, Hermes, Camilo, 236.
XLVIII. Dédalo, Ícaro, 247.
XLIX. Los Cadires de Samothracia, 256.
L. Apolo, las Musas y las Gracias, 258.
LI. Las Furias Parcas y Harpías, 265.
LII. Belerphonte, Perseo, Andrómeda, 268.
LIII. Niobe, 272.
LIV. Argos, 277.
LV. Circe, 280.
LVI. Las Sirenas, 284.
LVII. Las Methamorphosis y Phantasmas, 286
LVIII. La Genealogía de los Dioses, 289.
LIX. Saturno, 295.
LX. Origen de los animales Sacros, y del a Metempsicosis, 303.
LXI. Los animales Sacros venerados con culto religioso, 306.
LXII. Origen de Apis y Mnevis, 309.
LXIII. Pruebas del culto dado a estas divinidades Estrangeras, 313.
LXIV. Python o Typhon, 319.
LXV. Secreto de los mysterios Egypcios, 325.
LXVI. Recapitulación de esta Obra, 353.
LXVII. Explicación de las plantas de Egypto, 361.



Volumen 2:

La adivinación. Página 1.
Las influencias. Pág. 9.
La adivinación por las entrañas. Pág. 10.
La adivinación por las Serpientes. Pág. 13.
Los Encantos, Pág. 15.
La Astrología, Pág. 17.
El Poder de los Planetas. Pág. 22.
El Origen de la Semana. Pág. 24.
Origen, y falsedad de las Sybilas. Pág. 33.
Origen, y poder de los Talismanes. Pág. 35.
Las influencias climatericas, Pág. 37.
Origen de la Alchimia. Pág. 40.
Las invocaciones del Demonio. Pág.41.
La Cosmogonia. Pág. 52
El caos, o materia primera de los Philosofos. Pág. 54.
Los principios de los Alchimistas, Pág.59.
Los principios de las composiciones conocidas. Pág. 77
La materia primera de los Philosofos Griegos. Pág. 117.
El mundo aristotélico, y elementos de los Peripatéticos. Pág. 129.
El de Epicuro. Pág. 149.
El de Gasendo. Pág. 151.
El de Descartes. Pág. 154.
El de Neutón. Pág. 212.
Dictámenes sobre la Physica de Neutón. Pág. 233.
La Physica de Moyses. Pág. 255.
Consecuencias de la Historia del Cielo. Pág. 286
Advertencia sobre el origen de la idolatría. Pág. 328.

La edición del segundo volumen se pospuso seis años. Seguramente la temática de este segundo tomo como vemos en el índice no terminó de ser del agrado de las autoridades eclesiásticas. Alguna pista nos da de ello Fr. Pedro Rodríguez en el prólogo del traductor cuando dice, “Lector amigo: Há mucho tiempo, que tengo ofrecida esta segunda Parte de la Historia del Cielo. Pero no fue omisión mia, el que salga tan atrasada. Algunos enfadosos estorvos aún me hicieron recelar, que no saldría a la luz. “. Igualmente un poco mas abajo nos da el sentido de la Obra. “Apenas hay Capítulo en esta Obra, cuyo contenido no se dirija a hacernos palpables muchos rasgos de la Sabiduría, y Bondad infinita hasta en la mas despreciable criatura. Las doctrinas de este templado, y piadoso Autor, van tan enlazadas con las verdades theológicas, y de fe, que solo hacen un cuerpo de sólida instrucción, y providad.” Y así es, se atacan y reprueban las actuaciones impías, dentro del estilo de la obra de Feijoo.



Las treinta y una láminas que acompañan al primer volumen son de una calidad, digamos que para salir del paso, pero su iconografía tiene cierta belleza por lo elemental de las representaciones, rayando en la inventiva en algunos casos.
Los dos tomos son en 4º, encuadernados en pergamino, con una sencilla rotulación en el lomo. El primer volumen tiene algunas manchas de oxido que se forman en la periferia de las páginas, cosa que no ocurre en el segundo.
El primer volumen esta impreso en Madrid, en la Imprenta de Pedro Marín en 1773 y se vende en casa de Miguel Escribano. Y contiene frontis. + Portada +15h de preliminares + 375 Págs. El segundo volumen está igualmente impreso en Madrid pero en la Imprenta de Pantaleón Aznar en 1779 vendiéndose en la misma librería. Contiene Portada + 7h. de preliminares + 340 Págs. + 2h de tabla.

lunes, 20 de abril de 2009

“Crónica de la Provincia de Teruel”- 1866. “Episcopatus Teruelae et Albarrasin” – ca. 1650






Quiero en esta ocasión hacer un pequeño homenaje a Teruel y su provincia. Es mi tierra paterna. Mi apellido, no Palmart sino “el otro”, tiene sus raíces hundidas en estas tierras desde el siglo XIV, fechas en las que aparece reflejado, por primera vez, en las rúbricas de antiguos pergaminos escritos por estas tierras. Por otra parte tierra de fronteras, donde por aquellos años se fortificaban las incipientes villas ante la amenaza del ataque del castellano. Era la guerra de los Pedros, rivalidades fronterizas e intereses de sucesión en la corona castellana propiciaron la contienda; las tierras turolenses salieron mal paradas. La Peste e inclemencias meteorológicas con largos episodios de sequía castigaron a la población. A pesar de todo ello sus gentes evolucionaron, y también lo hicieron culturalmente, que es la parte que nos interesa en este momento. Teruel ciudad tuvo desde el siglo XIII un Estudio General donde se enseñaba entre otras materias medicina, aunque entro en declive siglos más tarde por la influencia de las Universidades de Valencia y Zaragoza. Aun Así Teruel ha dado a la historia de la cultura importantes personajes. Podemos citar entre otros a Juan Yagüe de Salas que protocolizó la historia de los Amantes de Teruel, tierna epopeya envuelta en oscuros orígenes y que tantos estudios y literatura han propiciado por parte de historiadores y literatos, tanto nativos como foráneos. Así en literatura hay que empezar por Pedro de Alventosa y su enigmático pliego de cordel del XVI, visto por Gayangos y citado por Ticknor y Palau, Andrés Rey de Artieda, Juan Eugenio Hartzenbusch, etc. Historiadores como, Carlos Luis de la Vega, Ángel Novella, Fernando Lopez Rajadel, José Luis Sotoca y dentro de esta disciplina cabe destacar a D. Jaime Caruana Gómez de Barreda que además de sus múltiples ensayos históricos, ostentó los cargos de Cronista Oficial de Teruel, Comisario Provincial de Excavaciones Arqueológicas, Archivero del Excmo. Ayuntamiento de Teruel entre otros. Y fue condecorado con la Cruz de Alfonso X el Sabio.

Otros personajes nacidos en este duro territorio y que han tenido protagonismo histórico y cultural serían Isidoro de Antillón y Marzo (n. Santa Eulalia del Campo el 15 de mayo de 1778, m. íd. 3 de noviembre de 1814) fue político, jurisconsulto e historiador de España. Doctor en Derecho y experto Geógrafo. Diputado en las Cortes de Cádiz por el partido Liberal mientras el presidente de dichas Cortes era otro turolense nacido en Rubielos de Mora en 1768, D. Vicente Pascual, como veis la presencia turolense en este importante hecho histórico fue patente.

Domingo Gascón y Guimbao, fundador de la publicación “Miscealanea Turolense”. Notable personaje natural de Albarracín, académico de la Lengua, regeneracionista y político, y gran escritor e investigador, también recoge testimonios literarios. La revista se publicó entre 1891 y 1901, con veintitrés números, elaborados, editados y distribuidos desde Madrid. Escriben los mismos nombres que en El Ateneo y con los mismos temas patrióticos, amorosos –Joaquín Guimbao acentúa sus notas beçquerianas y es el poeta que destaca– o de circunstancias, utilizando formas poéticas como sonetos, silvas o romances. A ella se añaden otros nombres de prestigio a los ya citados, como el de Víctor Iranzo y Simón, poeta de Fortanete, aficionado a recrear temas castizos de la tierra.

En el campo médico cabe destacar al turolense Jerónimo Soriano que publicó una obra titulada “Método y orden de curar las enfermedades de los niños”.Zaragoza por Ángel Tauano, 1600. No se trata de una obra original, es un extenso comentario de “Scwangernfrauen und hebammen Rossgarten” de Eucharius Roesslin, publicado en 1513, de gran difusión en la Europa Renacentista, y que fue el primer libro dedicado a la patología infantil. El gran mérito de la obra de Soriano está en apuntar un estudio patológico de cada proceso, enumerar sus causas según la teoría de los humores galénicos y, en fin, describir detalladamente los síntomas. Con lo cual se convierte en uno de los pioneros de la pediatría española.
O la obra de Tomás Ferrer de Esparza “Tratado de la facultad medicamentosa que se halla en el agua de los baños de la ciudad de Teruel” Zaragoza por Pedro Verges, 1634.

La novela tuvo su hueco dentro de las inquietudes literarias turolenses, un gran novelista turolense, en una obra en la que se conjuga lo picaresco, lo costumbrista y lo filosófico, es Braulio Foz, nacido en 1791 en Fórnoles, además gran latinista y humanista. Sangre aragonesa corría por las venas del novelista valenciano Vicente Blasco Ibáñez por su ascendencia paterna, hijo de Gaspar Blasco, natural de Aguilar de Alfambra. Y como personajes singulares del siglo XX y XXI como el cineasta Luis Buñuel y personajes actuales tan dispares como José Antonio Labordeta, que aunque zaragozano fue profesor en Teruel de Federico Jiménez Losantos natural de Orihuela del Tremedal; curioso.



Y por último Victor Pruneda gallego afincado en Teruel, fundador de El Centinela de Aragón, medio de expresión en el que firmaba con el pseudónimo de “El Tonto de Peracense”. También fundó El Órgano de Móstoles. Su hijo Pedro, además del periodismo, cultivó el ensayo histórico y a él debemos la valiosa Crónica de Teruel, que es el libro que hoy os presento, obra que tantos datos y tantas iniciativas culturales ha suministrado y suscitado en estudiosos de la cultura de esta tierra. Ciertamente esta crónica es la primera recopilación histórica que se realiza íntegramente turolense. Forma parte de una iniciativa de la editorial madrileña Ronchi y Compañía, enmarcada dentro de una Crónica General de España compuesta por varios autores y dirigido por D. Cayetano Rosell. La obra general la podemos encontrar como obra completa o bien en ocasiones se encuaderna por provincias o regiones, de cualquier forma cada una forma obra propia ya que en ninguna ocasión se habla de tomo y cada una de ellas tiene su portada completa.



La obra está dividida en tres partes: introducción, primera parte que consta de nueve capítulos de índole geográfico y económico y la segunda de carácter histórico literario, donde se narra la historia turolense desde la llegada de los fenicios hasta las Guerras Carlistas y se cierra con un elenco de turolenses célebres.
Lleva esta obra in folio, una encuadernación holandesa actual, consta de 95 Págs. y esta ilustrada con litografías y un mapa de la provincia.



El mapa que incluyo en este artículo, es el “Episcopatus Teruelae et Albarrasin”.
Este mapa cuyo autor es Juan Bautista Lavaña y su editor el holandés Willem Janszoon Blaeu, realizado a mediados del siglo XVII, es el primer mapa detallado de la zona territorial que hoy en día corresponde a la provincia de Teruel. Hay que tener en cuenta que lo que conocemos actualmente como provincia de Teruel se debe al hecho de la división provincial de España, dictada por la Regente María Cristina en noviembre de 1833.

Descripción Cartográfica: Comprende la provincia de Teruel y parte de los territorios limítrofes. Pertenece a las planchas de Juan Bautista Lavaña que posteriormente fueron utilizadas por J. Blaeu en su Atlas Major (1662-1672), en el volumen dedicado a España. Marco con rotulación de grados y cada 10' con subdivisiones de 1'. Meridiano origen de la isla de San Antón (archipiélago de Cabo Verde). En el ángulo inferior izquierdo se sitúa una cartela en cornucopia, adornada con unos angelotes que sostienen una cadena de agrimensor, una ballestilla con tres travesaños y una esfera del mundo; incluyendo el título del mapa. En el ángulo inferior derecho cartela en cornucopia adornada por angelotes donde figura la escala gráfica. Relieve representado por perfiles de montañas abatidos con sombreado. Planimetría con ciudades representadas por agrupación de edificios, puentes y división de reinos y obispados. La hidrografía representa la red principal, con denominación de los ríos más importantes. Toponimia, en español. El título, la escala y los puntos cardinales en latín. Rotulación en letra romanilla e itálica. Datado durante los reinados de Felipe IV (1621-1665) y de Carlos II (1665-1700).

AUTOR. BIOGRAFÍA Y OBRAS.

Juan Bautista Lavaña (1555, Lisboa – 1624, Madrid) fue un notable matemático y astrónomo portugués, hijo de un escudero hidalgo de origen judío al servicio de la corona, bajo el rey Sebastián (1568-1578) estudia en Roma y Portugal. Con la subida al trono portugués de Felipe II de Castilla, pasa a su servicio como profesor de Cosmografía y Matemáticas en la corte y Academia de Madrid (1582), ingeniero de Portugal (1587), y cosmógrafo mayor de este reino en Lisboa (1591). Regresa a Madrid con el rey, que le hace caballero de la portuguesa Orden de Cristo. Viaja a Flandes con fines de investigación histórica y genealógica (1601); trabaja en la navegabilidad de los ríos de Valladolid (1604-8). Enseñó en la Academia de Ciencias de Madrid. Entre octubre de 1610 y mayo de 1611 recorrió el reino y visitó las principales poblaciones, y escribe en portugués su “Itinerario de Aragón”, su diario de viaje, en el que anota observaciones geográficas y gran número de descripciones, datos e ilustraciones, también tomó apuntes de monumentos, hizo croquis geográficos y realizó mediciones para ubicar los lugares, en el futuro mapa de Aragón que había de proyectar. Es un cuaderno de campo, distinto de los libros de viajeros, con gran interés para conocer muchos aspectos del pasado de Aragón. Se desconoce el original, pero el filólogo holandés Isaac Vossio (1618-1689) consiguió una copia que pasó a su muerte a la Universidad de Leiden. A través de otra copia realizada por Jordán de Asso para la Real Sociedad Económica Aragonesa cuando fue cónsul en Amsterdam (1776-78), será publicado en 1895 con prólogo de F. Sancho y Gil. Más tarde y por encargo de los Diputados aragoneses, a través de Lupercio Leonardo de Argensola, realiza su mapa que es entregado en 1615, e impreso en 1620 y posteriormente en diferentes ediciones, hasta ser modificado por Tomás de Lezaún en 1777. Es la base de todos los mapas de la zona, el primero de Aragón y el único realizado con reconocimiento directo del terreno. Viaja a Italia (1611) con el príncipe de Saboya, a quien entrega un Atlas, en parte de su autoría, hoy conservado en Turín; maestro del futuro Felipe III de Castilla (1612) y también de Cervantes y Lope de Vega. Como cronista mayor de Portugal acompaña al rey en su viaje a este reino (1618). En el siguiente reinado desaparecen con su muerte, la Academia de Madrid y el último gran cartógrafo portugués del XVI.



IMPRESOR Y EDITOR

Willem Janszoon Blaeu nació en Alkmaar en 1571 y murió en octubre de 1638. Pronto asoció a su hijo Joan, nacido en Ámsterdam en 1596, y Cornelius, cuya vida fue breve, a los negocios de la cartografía. El excelente trabajo familiar abarcó cuanto de sí daban las ciencias geográficas del momento. Cosmografía, uranografía, topografía y la incipiente economía, fueron tratadas con precisión.
Willem Janszoon Blaeu, quien también firmaba en ocasiones como Gulielmus Janssonius, dando lugar a ser confundido con su contemporáneo Jan Jansson, realizó un mapa de España en 1605, que no se ha podido ver. Pudiera ser una copia del de Pedro de Medina. Lo que sí es cierto, y capital en la historia de la cartografía aragonesa, fue la aparición hacia 1625 de los bellísimos mapas de las diócesis aragonesas como el “Episcopatus Balbastrensis Ribagorça Comit. et Sobrarbe Cum Adjacentibusy”, el “Episcopatus Oscensis Descriptio”, el “Episcopatus Turiassonensis Vulgo Tarraçona” y el “Episcopatus Teruelae, et Albarrasin” que aquí mostramos, todos ellos basados en la cartografía de Lavaña.

A pesar de toda la cultura que ha emanado de esta noble tierra, el arte de la imprenta no asomó a las tierras turolenses de forma más o menos continuada hasta el XVII y con mas auge en el XIX. Como típica turolense cabría citar la imprenta Perruca que comenzó a finales del XIX y aun sigue en actividad. Sin embargo Teruel contó con una imprenta en la villa de Hijar en periodo incunable, de extrema rareza. Fue una imprenta judía en la qué se imprimió una Biblia en hebreo por Eliezer ben Alantansi (1487-88]) y un Manual Cesaraugustano y unos Capítulos de las leyes de la Hermandad en el reino de Aragón impresos por Alfonso Fernández de Córdoba en 1486 y 88 respectivamente.
Esta es mi aportación a Teruel y reafirmar que “Teruel existe”.

domingo, 5 de abril de 2009

“Coronica de los Moros de España” – 1618

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Los libros son parte de la Historia, son reflejo de ella, son su voz, son testigos y son protagonistas. El rol que representa el libro que hoy os presento, es el de ser protagonista. Para unos es un libro execrable y nefando, para otros, es un libro fruto de un fanático. Pocos lo admiran por su contenido. Pero aun y con eso, es un libro que ha sido facsimilado por la Universidad de Valencia, pendiente de digitalización en el catálogo BIVALDI de la Biblioteca Digital de la Biblioteca Valenciana, es un libro apreciado en la historia y estimado bibliológicamente. Su pecado; atacar al Islam y justificar la expulsión de los Moriscos.




La crónica de los moros está escrita por Jayme Bleda, instigador de la expulsión de los moriscos a través de la Reina Margarita, esposa de Felipe III y también con su obra “Defensio fidei in causa neophytorum siue Morischorum Regni Valentiae, totiusq. Hispaniae / auctore P.F. Iacobo Bleda ... Ordinis Praedicatorum ; eiusdem Tractatus de iusta morischorum ab Hispania expulsione ...”publicada por Crisóstomo Górriz en Valencia, 1610, mientras se llevaba a cabo dicha expulsión en Aragón y Cataluña.



Su biografía puede darnos alguna pista sobre su aversión a los moriscos. Nació en Algemesí en 1550, al terminar sus estudios de Teología fue cura de parroquia de algún pueblo valenciano en el que abundaban moriscos, cristianos nuevos y descendientes de familias moras y judías, convertidas a la religión católica sin verdadera fe, bien por miedo a la prisión, o bien por miedo al destierro. Ingreso en la orden de Santo Domingo y ocupó los puestos de Predicador General y calificador en el Santo Oficio. Además de las obras citadas, también escribió cuatro títulos de índole místico. Por ello su carácter religioso y su convivencia con moriscos propició dicha postura.



Aunque no todos los contemporáneos de Bleda apoyaron la expulsión, valga el ejemplo del humanista extremeño y cronista de Felipe III Pedro de Valencia, que era más partidario de la integración al considerar a los moriscos como españoles. Al igual que muchos de los propietarios de tierras y señoríos sobre todo en el campo valenciano y en el Bajo Aragón donde los moriscos eran la mano de obra barata para el trabajo agrícola y ganadero de sus posesiones. Pondré un ejemplo aragonés, la villa de Gea de Albarracín, que hasta el 20 de Agosto de 1610 fue un pueblo árabe muy importante en la comarca, pues tenía 2340 habitantes (452 casas según datos del Marqués de Aytona, Virrey de Aragón). Ese día fueron expulsados 2260 moriscos, los cuales, juntamente con los 750 de Teruel y Bezas partieron hacia el puerto de Les Alfaques, en Sant Carles de la Rápita (Tarragona). Este ejemplo se repitió a lo largo de la geografía española pero con especial impacto en el territorio del antiguo Reino de Aragón.
Hubieron multitud de circunstancias que fraguaron esta expulsión, entre otras la rebelión de las Alpujarras, la posición de los moriscos a favor de sus amos en las Germanías, la complicidad y connivencia con los piratas berberiscos y por ende su posición de “quinta columna” ante la amenaza turca, su falsa conversión a la religión católica y la mala publicidad que este hecho ocasionaba al Rey, después del fracaso contra los herejes del norte. Hechos todos ellos que hay que valorar y sobre todo ver la historia con los ojos de la época para poder comprenderla mejor.

Pues este libro es uno esos protagonistas, se publicó nueve años después de la expulsión como medio de propaganda y justificación de tan importante decisión real. Aunque no fue el único, así encontramos otros como:

Marques de san Germán, Relación verdadera de las causas que su Magestad ha hecho averiguar para hechar los Moriscos de España, y los bandos que se publicaron en el Reyno de Andalucía por el marqués de San German, y de los Moros que havía en Sevilla para levantarse, Çaragoça, Lorenzo Robles, 1611.

Gaspar de Aguilar, Expulsion/ de los moros/ de España por la/ S.C.R. Magestad del/ rey Don Phelipe Tercero/ Nuestro Señor// Al Excelentissimo Señor Don Francisco Gomez/ de/ Sandoval y Rojas, Duque de Lerma,/ Marqués de Denia, conde de Ampudia etc// Por Gaspar de Aguilar// (escudo de la Casa de Lerma)// con privilegio/, Valencia, Pedro Patricio Mey, 1610.

Pedro Aznar de Cardona, Expulsión Iustificada de los moriscos españoles y suma de las excelencias christianas de nuestro rey don Felipe Tercero deste nombre/ Dividida en dos partes, compuesta por Pedro Aznar Cardona, licenciado teología/ Dirigida al Doctor Pedro Lopez, Maestrescuela por su magestad y Canónigo de la Santa Iglesia de Huesca, Huesca, Pedro Cabarte, 1612.

Antonio del Corral y Rojas, Relación/ del rebelión/ y expulsión de los moris/ cos del Reyno de Valencia// por don Antonio de/ Corral y Rojas, cavallero del habito de San-/ tiago, capitán y sargento mayor de Valladolid/ y su partido. Palencia y su obispado/ por el Rey Nuestro/ Señor// Dirigida a Don Rodrigo/ Calderón conde de Oliva, comendador de/ Ocaña, y Capitán de la Guarda ale-/ mana de su Magestad//, Valladolid, imprenta de Diego Fernández de Córdoba y Oviedo, s.a.de impresión, 4º, El privilegio tiene la fecha de 25 de Marzo de 1613.

Diego Escolano, Memorial a la Reina N.S. cerca de las muertes que en odio de la fe y Religión Christiana dieron los moriscos revelados a los christianos viejos (y algunos nuevos) residentes en las Alpuxarras deste Reyno de Granada en el levantamiento del año 1568,

Gaspar Escolano, la segunda parte de las Décadas que ya cite en este blog.

Pedro Fernandez de Navarrete, Conservación/ de Monarquías/ y discursos políticos/ sobre la gran consulta que el Consejo hizo/ al señor Rey/ don Felipe Tercero:/ Dedicada/ al Presidente/ y Consejo Supremo de Castilla/ por el licenciado// Pedro Fernandez Navarrete, canónigo de la Iglesia/ Apostólica del señor Santiago, capellán y secretario de/ sus magestades y altezas, consultor del Santo Oficio/ de la Inquisición//. Va al fin la carta de Lelio Peregrino a Estanislao Borbio, privado del rey de Polonia. Por el mismo autor. 1625 Discurso VII: de la expulsión de los judíos y moros,

Damián Fonseca, Justa/ Espulsión/ de los moriscos/ de España:/ Con la instrucción, Apostasía/ y traycion dellos:/ Y respuesta a las dudas que se ofrecieron/ acerca desta materia/ del M.F.Damián Fonseca/ de la Orden de Predicadores de la provin/ cia de Aragon, compañero del R.P./ Maestro del Sacro Palacio// Al illustr. y Excele, Señor Don Francisco de Castro/ Conde de Castro, y embajador/ en Roma de su Magestad Católica/, Roma, Iacomo Mascardo, 1612. Existe una versión en italiano publicada un año antes

Marcos Guadalajara y Xavier, Memorable/ expulsión y/ iustíssimo destierro/ de los moriscos de España// Nuevamente compuesta y ordenada/ por F.Marco de Guadalajara i Xavierr, religioso y general histo-/ riador de la Orden de Nuestra Señora del Carmen Observante/ en la provincia de Aragón// Dirigida a los Catholicos y Serenissimos Principes de España, Don Phelipe Emmanuel, Don/ Carlos, y don Fernando de Austria.// (Escudo Real), Pamplona, Nicolás de Assiayn, 1613. Tiene dos obras posteriores sobre el mismo tema.

J. Mendez de Vasconcelos, Liga/ Deshecha/ por la Expulsión/ de los moriscos de los reynos de España/ compuesto por Juan Mendez de Vas-/ concelos, cavallero portugués, entrete-/ nido por su Magestad, cerca de la persona/ del General del Armada del/ Mar Océano// A Don Manuel Alonso/ Perez de Guzmán el Bueno, conde de Nie-/ bla, Capitán General de la costa de An-/ dalucia, Gentilhombre de la Ca-/ mara de su Magestad// (emblema) Con privilegio// En Madrid por Alonso Martín. Año 1612// A costa de Domingo Gonzalez, mercader de libros

Gaston de Moncada, Bando que el excelentisimo señor don... Marqués de Aytona a mandado publicar para la expulsión de los moriscos del Reyno de Aragón en nombre de la Magestad Catholica del Rey Don Felipe tercero, nuestro señor, Zaragoza, 1610.

Vicente Pérez de Culla, Expulsión de los moriscos rebeldes de la Sierra y Muela de Cortes, Valencia, 1695. Es lo mismo que ZAPATA, Simeón, Expulsión de los moriscos rebeldes de la Sierra y Muela de Cortes, hecha por Simeón Zapata, valenciano, compuesta por Vicente Pérez de Culla, Valencia, Juan Bautista Marzal, 1635.

Bernardo Pérez de Chinchón, Libro llamado Anti/ Alcorano: q qere dzir contra el/ Alcoran de Mahoma: repartido/ en smoes: compuestos por/ el R.Maestro Bernardo Pe-/ rez de Chinchon: Canónigo de Gandia/ Obra muy tullo y provechosa pa/ ra instrucción de los nuevamente/ convertidos: Y para consolacion/ de todo fiel christiano, Valencia, Once de febrero de 1532.


Iuan Ripol, Dialogo/ de consuelo/ por la expulsión/ de los moriscos de/ España// compuesto y ordenado/ por Iuan Ripol, ciudadano de Çaragoça, y es-/ crivano de mandamiento de su Magestad/ en el reyno de Aragón//, Pamplona, Nicolás de Assiayn, 1613

Juan de Rivera, Instancias para la expulsion de los moriscos, Barcelona, 1612.

Juan Luis de Rojas, Relaciones/ de algunos suce-/ sos postreros/ de Berbería,// salida de los Moriscos de España, y/ entrega de Alarache// Dirigidas a Don Fernando Mascarenas cavalle/ ro de la Orden militar de Cristo.// Compuesto por Juan Luis de Rojas//, Lisboa, 1613, Iorge Rodriguez Comas

Romances: Relación verdadera de las causas que su magestad ha hecho averiguar para echar los moriscos de España y los vandos que se publicaron en el Reyno de andalucia por el Marqués de San German: y de los moros que havia en Sevilla para levantarse compuesto por el licenciado Antonio de Salinas// con licencia// Impreso en Çaragoça, por Lorenzo de Robles, impressor del reyno de Aragón y de la Universidad, año 1611. Seguido de: Obra nueva y verdadera, en la qual se declara el embeleco y traycion que hicieron ocho moriscos, naturales de la villa de Pastrana; por reservar sus haciendas y pasarse al reyno de Francia secretamente sin ser conocidos, y como fue descubierta la traycion mal pensada y fueron castigados en Perpiñan, y como después por vengarse de su agravio dieron muerte a un hermitaño y pegaron fuego a la hermita, con todo lo demás que en este caso sucedió, compuesta por Alonso Duarte// Impressa en Çaragoça, por Juan de Larumbe, año de 1611. Seguida de: Verdadera Relación en la qual se declara el gran numero de moriscos que renegaron de la fe católica en la ciudad de Alarache; que confina con Berberia y del martirio de cinco que no quisieron renegar; naturales de la ciudad de Córdoba// con licencia// compuesto por Thomas de los Angeles// impressa por Lorenzo de Robles, impressor del reyno de Aragón y de la universidad; año de 1610.

Fray Blas Verdú, Engaños y De-/ sengaños del/ tiempo// con un discurso de la Expulsión de los moriscos de/ España: y unos avisos de discrección, para/ acertadamente tratar/ negocios// por el R.P. Fray Blas Verdú/ del Orden de Predicadores, Rector del Real Colegio/ de Santo Domingo de Tortosa, y lector de la/ Iglesia Cathedral de la misma/ ciudad// Al Ilustriss. y Reverendiss.// Señor Don Fray Isidoro Aliaga de la Orden/ de Predicadores, Obispo de Tortosa, electo/ Arzobispo de Valencia y del Consejo de Su Magestad// (escudo), Barcelona, Sebastián Matheuad, 1612.

Relación de la sangrienta y naval batalla que a la vista de ...Málaga tuvieron onze galeras de España, con dos galeones de turcos, ingleses, y Moriscos... por Ortega, Málaga, Iuan Rene, 1611,

Bandos de Expulsión, Pregón sobre los moriscos, dado en Sevilla a 12 de Enero de 1610, de orden de don juan de Mendoza, marqués de San German. Comunicase en él la orden del Rey para la total espulsion de todos los que vivian en los reinos de Granada, Murcia y Andalucia, y en la villa de Hornachos. Sevilla, Bartolomé Gómez, 1610, folio. BANDO pregonado en Sevilla a 13 de febrero de 1610, sobre la expulsion de los moriscos, de orden del Marqués de San German. Sevilla, Alonso Rodríguez Buendía, 1610, folio. BANDO pregonado de orden del marqués del Carpio, en Sevilla, mandando a los alcaldes y justicias de su término, que le envien Relación de todos los moriscos que haya en sus respectivos lugares., Sevilla, Bartolomé Gómez, 1610, folio. BANDO publicado por el marqués del Carpio, asistente de Sevilla, a 22 de marzo de 1611, sobre la espulsion de los moriscos. Sevilla, Alonso Rodríguez, 1611, folio

Manuscritos en la Biblioteca Nacional. Pedro de Valencia, Tratado acerca de los moriscos de España, en Obras varias de Pedro de Valencia, letra del siglo XVIII, desde la p.3-162. En Zafra a 25 de enero de 1606
Fidel de Segovia, Historia de la expulsión de los moriscos de España, con todas las consultas que hubo, pareceres y decretos de su Majestad. Manuscrito B.N.M: 10651

Pasemos a la descripción del libro. Está impreso en la imprenta de Felipe Mey, miembro de la famosa dinastía de impresores valencianos en 1618. Mi ejemplar es un grueso in-folio encuadernado en pergamino y con los cortes pintados en rojo, consta de portada + 5h de preliminares + 12 hojas de tabla de “lista de caballeros que pelearon en la restauración de España….” + 1h de erratas + 1 hoja “Declarse el enigma del Sol, y de la Luna, y del Buey” + 1072 Págs. + 1 hoja “Síguese la inscripción….” + 7 h. de Tabla de los Capítulos + 4 h de índice de ciudades + 1 h. blanca.



Referencias bibliográficas. Palau 30925 y Salvá 2842. Dice de su ejemplar. “Magnífico ejemplar, y el único que he visto que no tenga algo recortado de la impresión en el frontis o en la lista o cathalogo de los valerosos cavalleros, y capitanes, y de los famosos soldados que pelearon contra los Moros. Esta lista se halla entre los preliminares”.



El mío es un buen ejemplar en condición original, en el que se nota su procedencia de fuera de Valencia por el buen estado del papel. Amplios márgenes y sólo ligeramente tocado el frontispicio en el margen superior derecho.
El libro está compuesto por ocho libros que son los siguientes:
1º- De los cosas del Falso Profeta Mahoma
2º- De la pérdida de España.
3º- De la Restauración de España
4º- También trata de la Restauración de España.
5º- De las guerras de los Reyes Católicos en el Reyno de Granada.
6º- De la rebelión, y castigo de los Moriscos del Reyno de Granada
7º- De los Santos martyrizados en España por los pérfidos Mahometanos.
8º- De la expulsión de los Moriscos de España.



El libro que he de reconocer que solo lo he empezado a leer, pero que estoy seguro que algún día lo terminaré. El primer capítulo que trata de la figura de Mahoma está lleno de curiosidades, casi infantiles, en las que lo ataca por ser -evidentemente- contrario a la religión cristiana. Como ejemplo y escribo textualmente, sin ánimo de ofender a algún lector islámico que me pudiera leer sino como muestra de lo que Bleda escribe, dice: “Fue Mahoma hombre de mediana estatura, tenia la cabeza grande, el gesto robusto, la color encendida, la barba larga: y siendo ya viejo, porque no le apareciessen las canas, se las teñia. Era muy grave, y tenia gracia en el hablar. Y sobre todo era tan animoso, que menospreciava todos los peligros. Fue tan vicioso, como se ha dicho”. Ya veis lo malo de teñirse la barba.



Aquí termino la sucinta descripción del Bleda, cuando faltan pocos días para que se cumpla el cuarto centenario del edicto de expulsión y celebrándose una muy buena exposición, “Entre tierra y fe”, en la sala de la calle de la Nave de la Universidad de Valencia donde podréis ver expuesto otro ejemplar del libro que hoy os muestro.
Buena Semana Santa.

sábado, 28 de marzo de 2009

“El Comercio del Libro Antiguo”-2008

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Hablar del comercio del libro antiguo es como hablar del sexo de los ángeles. Elucubraciones, cabalas y discusiones bizantinas, expresión esta última que en este caso y como veréis más adelante cobra especial relación su origen, con el tema que nos ocupa.

Se han escrito sobre este tema, tanto trabajos incluidos en obras de bibliología como títulos propios, como por ejemplo “Tasación, valoración y comercio del libro antiguo (textos y materiales)” edición de José Manuel Pedraza Gracia, referente a los cursos que se impartieron entre el 2 y el 6 de septiembre de 2002 en Jaca, promovidos por la Universidad de Zaragoza. Obra clara, concisa, sencilla, asequible y recomendable para todos aquellos que quieran conocer el mundo del libro antiguo con una buena introducción y sin pretensión ninguna. Otros escritos relacionados los podemos hallar en la “Pasión por los libros” de F. Mendoza o “El libro antiguo” conjuntamente por J.M. Pedraza, Y. Clemente y F. de los Reyes.

Últimamente ha llegado a mis manos, previo pago de la módica cantidad de 10 € de vellón, el libro “Comercio del libro antiguo” Ed. Arco Libros, 2008 escrito por el librero de la Librería Luces de Bohemia, experto en el carlismo y exprofesor de la Universidad de Zaragoza, Francisco Asín Remírez de Esparza. Al cual solo he tenido el placer de saludar y no he tenido la ocasión de hablar más distendidamente con él. No así con su hijo Ignacio, al cual si que conozco de muchos años, por atender él personalmente la caseta que su librería instala todos los años en la Feria del libro Antiguo y de Ocasión de Valencia.

Hechas las presentaciones expongo sucintamente las partes que componen esta obra que son los “quinqui libri” o capítulos que la integran; a saber: I -el libro antiguo: términos y periodización. II –El comercio del libro viejo y antiguo: ferias, subastas y catálogos. Las ciudades del libro e Internet. III –Valoración y tasación. La susceptibilidad del mercado español. IV –La influencia temática y las peculiaridades y V –Elementos auxiliares para la tasación del libro antiguo.

Es un libro igualmente recomendable. Pequeño en su formato pero grande en su contenido. Cada línea de desarrollo del tema que expone en cada capítulo es un aporte de datos fundamentales al mundo de la bibliología, conciso y claro, e igualmente novedoso en algunos datos que aporta, en comparación con otras obras de la misma temática.

Una vez vendido el libro, que creo que es lo que hecho, y de verdad vale la pena adquirirlo por los conocimientos aportados en él, voy ha ejercitar mi derecho a la crítica de ciertas ideas, conclusiones, modos y reflexiones de este libro, desde la posición de integrante de esta república bibliófila, formada por libreros, bibliófilos y bibliotecas. Habrá quien piense que no soy el más indicado por mi preparación académica, no llego al nivel del autor, y por supuesto las opiniones que expongo son personales, discutibles y generadas por la propia experiencia.
Pero acaso no critica el ciudadano a su presidente de gobierno o a sus ministros cuando lo considera oportuno. Luego creo que puedo ejercer la crítica, ante quien ejerce de ministro de economía en esta república y redacta un manual de valoración del libro.

Tras la lectura del libro y en comparación con otros, creo que el autor peca de sectario de su propia librería y de unas pautas a seguir totalmente parciales. Creo que no valora suficientemente los nuevos campos en los que nos movemos, ni los nuevos tiempos. Los vanos recuerdos de épocas doradas de la bibliofilia inundan la obra, provocando añorados suspiros por no tener a mano una máquina del tiempo que nos llevara, por ejemplo, a la subasta de Heredia o la del Marques de Morante. Viendo la parte positiva, por otro lado, nos ofrece una información histórica sin par.

El autor también “barre para casa” al dar su opinión acerca de las casas de subastas. Nos informa -y es cierto- que algunas casas de subastas se desentienden de las posibles imperfecciones de los lotes y que la comisión oscila entre el 15 y el 20% más el IVA. Bueno pues ante grandes problemas grandes soluciones, infórmate del lote a adquirir, si no puedes ir personalmente perfectamente puedes llamar por teléfono. Generalmente los precios de salida son bajos por lo que tienes la oportunidad de que alguien no se interese por el lote y poder adjudicártelo a buen precio. En cuanto a las comisiones, podíamos compararlas con las del librero, que desde luego tiene todo el derecho a ganar lo que estime conveniente, tiene sus gastos, etc, etc. Yo tengo buenas y malas experiencias con casas de subastas, igualmente con libreros. Pero el gran mercado del Arte se mueve en salas internacionales como Sotheby’s o Christie’s por ejemplo. El mercado es el qué en última instancia determina los precios y las tendencias. Y las subastas es el mejor escaparate; es puro y rápido mercado.

Igualmente sigue “barriendo” en el tratamiento que hace sobre los manuscritos y los “libros de horas”, del cual es especialista y podemos verlos referenciados en sus espléndidos catálogos, todo sea dicho, que edita anualmente o con motivo de alguna feria. Cuando este tipo de libro es un mercado limitadísimo. ¿Por qué no le da el mismo trato a los pliegos de cordel? que los hay rarísimos y muy valiosos.

Creo que es criticable uno de los factores que enumera a la hora de valorar un libro. Dice el señor Asín en la Pág. 31. “En cualquier caso la rareza de un libro, si el tema no es apetecido por los bibliófilos, incide cada vez menos en el precio. “. Y digo yo, que es apetecido por los bibliófilos. Según Porter en su libro “Les Llibres”, y en su discurso “A los amigos de los libros” habla de 3.000 especialidades biblio-iconográficas. O es que todos los bibliófilos compran los mismos libros de las mismas temáticas. Creo que en este caso no es parcial y da la impresión de elegir como libros predilectos aquellos que buscan sus clientes. Por lo que menosprecia otros. Esto se nota en su valoración del libro navarro-aragonés. Y hoy en día el mercado es mucho más amplio, e Internet abre campo le guste o no, que no le gusta.

Dice que en las librerías se hacen bibliófilos y añora las tertulias librescas en las librerías, centro de comunicación y aprendizaje de libreros y bibliófilos. Por otro lado hecha de menos que no aparezcan nuevos bibliófilos. Por desgracia no he podido visitar su librería en Zaragoza, pero como he dicho antes, si que he podido visitar su stand en la Feria del Libro Antiguo de Valencia durante muchos años. Poco le he comprado, la verdad, tampoco me ha sabido vender. También es verdad que siempre me ha atendido su hijo Ignacio que es el que en realidad no me ha sabido vender. Mis primeras e inexpertas visitas, va aquí la dificultad de encontrar nuevos bibliófilos, fueron poco menos que bochornosas. A mi me atraían los libros antiguos y quería que me aconsejaran pero con D.Ignacio al frente era una labor costosísima. En las primeras ocasiones solo le faltaba el cartel “Solo pueden acercarse a los libros antiguos aquellos que demuestren conocimientos suficientes para apreciarlos”. Pasaron los años y una vez pasé la reválida me faltaba el carnet de cliente y algo le compré. Y hasta que no he sido presentado por otros eminentes bibliófilos, clientes suyos no he podido acceder con cierta relajación al sancta sanctórum de su fondo. ¿Qué entiende por captar nuevos bibliófilos? Siento, si por casualidad me lee Ignacio -que no creo que se rebaje a tal-, que se sienta ofendido, pero lo que escribo no es ni más ni menos lo que me transmitió durante muchos años. Pero el tiempo lo cura todo y como de todo se aprende, pelillos a la mar.
Vuelvo a repetir que a pesar de mis críticas y percepciones personales, es un libro imprescindible, documentado y vivo testimonio de un librero. Libreros de los que no podemos prescindir, pero que tienen que buscar nuevas soluciones y adaptarse a los nuevos tiempos. Grandes librerías incluyen sus magníficos catálogos en Internet como Els Llibres del Tirant, otros no son lentos como Blazquez o Bardón, otros tienen tienda virtual como Librería Farré o nombres internacionales como Quaritch, Maggs, Orssich, Antiquaariat Forum, Krown & Spellman, todas pertenecientes a ILAB (International League of Antiquarian Booksellers) que es un sello de garantía.
Las librerías son pilares fundamentales en nuestra pasión, pero creo que hasta que no me jubile no tendré tiempo para tertulias en sus establecimientos. A no ser que hagan como los museos, que cierren los lunes y abran los domingos, seguro que alguno me matará por esto. Pero recuerdo en Valencia el fenómeno de la librería Crisol, que la podías encontrar llena un domingo por la tarde y tener que guardar cola en caja para pagar. Era libro moderno, pero librería al fin y al cabo.

Podíamos seguir reflexionando a través de este libro, pero no me quiero extender demasiado, ni convertirlo en un monólogo. Espero vuestros comentarios y comenzaremos la tertulia, en otro entorno menos sugerente que una librería de viejo, pero cercano en la distancia.

En esta ocasión he preferido narrar, como reza el encabezamiento de mi blog, encuentros y desencuentros con la bibliofilia. La próxima entrega un gran libro.

domingo, 22 de marzo de 2009

“España Sagrada. Theatro Geographico-Historico de la Iglesia de España” – T II -1754







Sigue el título: “Origen, divisiones, y límites de todas sus Provincias, Antigüedad, Traslaciones y estado antiguo y presente de sus sillas, con varias disertaciones críticas. Tomo II contiene la Chronologia de la historia antigua de estos Reynos, aplicada a Concilios y Reyes, declarando el verdadero cómputo de la Era Española: con Tablas de cómputos Eclesiásticos, y uso de los Cyclos.”
La España Sagrada es la monumental obra de Henrique Flórez de Setién y Huidobro. Religioso agustino nacido en Villadiego, Burgos el 21 de Julio de 1702 y fallecido en Madrid el 5 de mayo de 1773. Estudio en Salamanca, Ávila, Valladolid y Alcalá de Henares, llegando a alcanzar el doctorado en Teología y siendo catedrático de dicha ciencia en Alcalá de Henares. Conoció a eruditos de su época lo que le influenció en su magna obra. Después de dedicar unos años a los estudios teológicos y escribir un tratado de teología escolástica en seis volúmenes, se dedicó al estudio de la historia eclesiástica siguiendo las pautas de la ilustración, bebiendo de las fuentes, investigando y desplazándose allí donde pudiera recavar información, incluyendo archivos y monumentos. El fruto de todo esto fue la titánica obra “La España Sagrada” cuyo primer tomo vio la luz por primera vez en 1747. Llegó a alcanzar los cincuenta y un volúmenes, de los cuales el padre Flórez compuso los 29 primeros. Entre los años 1747 y 1750 los cinco primeros y el resto fue saliendo hasta 1775, los dos últimos aparecieron póstumos. Flórez se inspiró claramente en la Gallia Christiana in provincias ecclesiasticas distributa; qua series et historia archiepiscoporum, episcoporum et abbatum Franciae vicinarumque ditionum ab origine Ecclesiarum ad nostra tempora deducitur et probatur ex authenticis instrumentis ad calcem appositis... (Paris, 1715-1785, 13 vols.) de Denis de Sainte-Marthe y la Italia Sacra (Venecia, 1717-1722, 10 vols.) de Ferdinando Ughelli, dos de los más ambiciosos empeños historigráficos de su tiempo.
Los agustinos, sus compañeros de orden, no quisieron dejar interrumpida la obra y la continuaron, en cuya labor destacaron los padres Manuel Risco, quien se ocupó de la edición de los tomos 30 al 42; y Antolín Merino y José de la Canal, que se ocuparon de los tomos 43 al 46. La Desamortización de Mendizábal en 1836 interrumpió los trabajos y los tomos 47 y 48 aparecieron gracias a Pedro Sainz de Baranda; impulsada la continuación por la Real Academia de la Historia, Vicente de la Fuente preparó los tomos 49 (1865) y 50 (1866). Carlos Ramón Fort elaboró el 51 editado en 1879 y el volumen 52, elaborado por Eduardo Jusué, apareció en 1918; Ángel Custodio Vega compuso los dos últimos publicados, apareciendo el último en 1957.
El tomo que hoy nos ocupa es una de las reimpresiones sueltas que se hicieron posteriormente conforme se iban agotando las primeras, y aparece como segunda edición (Palau 92692). Resulta difícil completar una colección completa, ya que la edición de tomos llega hasta el siglo XX, a lo que hay que añadir diferentes ediciones y reimpresiones de diferentes tomos.
Pero este segundo tomo es interesante por si solo por la historia de la cronología y sus diferentes tablas de cómputos.






De esta manera trata de los diferentes cómputos cronológicos y la manera de expresarlos, el año del nacimiento de Cristo, la Era española, el año de la Hégira, y otros ciclos que ayudan a determinar ciertas fechas, como la letra dominical, la indicción, la epacta, el áureo número o ciclo de la luna, las olimpiadas y el ciclo solar . Todo ello realizando comparaciones con las noticias de los reinados visigodos, de los diferentes cronicones y fechas de los concilios hispánicos.
Se podrían dedicar varios folios a las curiosidades que nos cuenta el Padre Florez pero me extendería demasiado. Si es digno de destacar los dos grabados sobre esfera armilar y globo terráqueo que acompañan a esta obra.


Incluye un calendario romano gentilicio con las fiestas romanas y la calificación de cada día –resulta curioso lo de los días fastos y nefastos- e indica que la primera publicación de dicho calendario se la debemos a Arias Montano y Pedro Chacón en el tomo 8 del “Thesoro de las Antiguedades Romanas” de Grevio, 1574. Con la explicación de las abreviaturas en las que se indican las diferentes fiestas. Otra curiosidad, el 19 de Marzo coincide con la fiesta Quinquatria, que son fiestas a Minerva, que se hacían al quinto día después de los Idus, y que duraban cinco dias.
Al final de la obra se incluye con portada y paginación propia “Elogios del Santo Rey Don Fernando, puestos en el sepulcro de Sevilla, en Hebreo, y Arábigo. Hasta hoy no publicados, con las inscripciones latina y castellana.” Opúsculo muy bonito por las diferencias de tipografía utilizada y las láminas hebreas y árabes.












Esta pequeña obra también aparece como obra completa, pero en ese caso va acompañada de tablas de conversión de los años cristianos a los árabes. Pero no ocurre así cuando va acompañando este segundo tomo de la España Sagrada.
Es tomo 4º, encuadernado en pergamino con restos de lazos y contiene anteportada + portada + 6h. + 327 Págs. + portada + 1h + 25 Págs. + 1h blanca.

sábado, 14 de marzo de 2009

“Tratao de la Finor y Llibret de Falla”, 1907 y 1946

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Valencia, mi querida ciudad, esta en fiestas. Las fallas inundan los cruces de las calles y las plazas, esos imponentes y barrocos monumentos que desafían las leyes de la gravedad, con sus figuras saliendo de su estructura y avasallando al espectador con sus grotescas muecas. También las hay sencillas, donde la comisión de falleros son los artífices de su monumento que con trabajo, tesón y a guisa de gran manualidad, llevan a la calle la noche del 15 de marzo, “noche de la plantá” su elaborada falla. Con más o menos presupuesto llevan a la calle lo que en definitiva son las fallas, enormes caricaturas tridimensionales donde los valencianos plasmamos nuestras inquietudes, pesadillas, críticas, burlas y sarcasmos de los sucesos y acontecimientos del año que ha pasado. Si, porque para muchos de los valencianos, su cómputo anual empieza y termina con las Fallas. Tal vez sigamos la más primitiva de las formas de establecer el principio y fin de año, y para nosotros empiece el año con el principio de la primavera. Así en la noche de San José, al quemar las fallas, quemamos todo aquello que nos desagradó durante el año, a modo de un gran aquelarre de fuego y pólvora, para empezar con el equinoccio de primavera el nuevo ciclo vital y volver a quemar al año siguiente, al finalizar el invierno, todos nuestros males. Es el eterno retorno.



De este modo hoy siguiendo la filosofía fallera os muestro dos ejemplos de publicaciones, distendidas, criticables, socarronas, realmente sin importancia, pero valencianas y curiosas.
El “Tratao de la finor” cuyo título completo es “Tratao de la Finor o reglas d’Urbanitat que deben saber los chicos pa vivir en sosietat” es un pequeño manual de urbanidad, higiene y buenas maneras escrita, editada y vendida por el mismo personaje. Vendida en la librería Serred, esquina antigua calle Zaragoza, 29 con la calle del Miguelete, 2. Impreso en la Tipografía moderna en la calle de las Avellanas, 11, a cargo de D. Miguel Gimeno Puchades a mediados de Septiembre de 1907, según reza el colofón. Lo curioso de la obra viene en la portada en la que dice “obra original y póstuma del So Nofre de Silvestre puesta en romance bilingüe por José Serred y Mestre”. Y os preguntareis ¿que es el romance bilingüe? buena pregunta, puesto que no lo sé. Pero visto lo leído aquí en Valencia lo definiríamos como una “espardenya” o escrito en churro, que es como se denomina al valenciano mal hablado por los aragoneses que emigraban de tierras turolenses a principios del siglo XX. También se podría comparar con el “espanglish” o con el incipiente idioma SMS o si me apuráis, con el incipiente castellano de las glosas emilianenses, aunque estas fueron el embrión de algo muy bello como es nuestro idioma. Desde el principio podemos encontrar graciosos comentarios como este que os transcribo, al verso de la portada. “NOTA: Es propietat este libro del Autor; el cual advierte que denunsiará al Cusgado á quien lo reimprimiese. Perque tiene poca grasia que uno se calfe el caletre pera escribir una obra, gastando tiempo y aseite, y otro con sus manos zusias, del trebaco s’aproveche. Oco, pues, con lo que se hace y, no chuem en cañetes.” Por cierto se hizo una reedición facsímil en 1978.
La obra muy cortita, está dividida en una hoja de tabla, dedicatoria, prólogo y sumario que ocupan XXIII de preliminares y 27 Págs. del propio tratado que está dividido en sesenta puntos.
La mayoría hacen referencia a temas escatológicos, así que os voy a poner de ejemplo uno referente a los libros; es el numero “43: -No te arremulles el dedo con saliva, cuando pases las hocas d’ un libro, qu’ eso hase de quente inorante, y demuestra poco apresio de lo que los libros valen, pues se arrugan y se llenan d’una roña semejante á esas manchas terrellosas del papel del chocolate, y el que s’ atreve á tocarlos tiene luego que lavarse”.
Indica el autor al final que terminó de escribirlo el 31 de Agosto de 1907 y que es el fin de la primera parte, pero no conozco ninguna segunda parte.



Termino el breve artículo de hoy con la imagen de un “Llibret de falla” del año 1946,de la Falla de las calles Paz, San Vicente y adyacentes. Tiempos de la posguerra, que se nota en lo sencillo de su contenido y diseño. Tanto el principio como el fin del llibret lo ocupan la publicidad que sufraga la edición del llibret. La primera información es la lista de la comisión de la falla, solo la parte masculina, no sé el motivo de obviar a las falleras, y llama la atención el fallero de honor, D. Luis Casanova. A quien le guste el futbol le sonará el nombre. Luego sigue la “Relació i explicació” en versos valencianos, para terminar con una breve “versión castellana del argumento”.
A quien me lea en Valencia os deseo unas felices fiestas y al resto os aconsejo que si tenéis la oportunidad, visitéis Valencia en Fallas y os empapeis de fiesta, regocijo y olor de pólvora.